Chapuza lamentable
Publicado: Sab Oct 15, 2005 12:48 pm
Este verano, le hemos hecho al 900 atmosférico unos 3.500 kilómetros. Parte de ellos con el parachoques trasero tocado. Explico porqué:
Cuando hacemos referencia a que nos pone nerviosos alguien que se nos pegue a la trasera, queremos decir que si frenamos, se nos come o puede golpearnos. Eso precisamente le sucedió a mi madre en Galicia cuando una tierna jovencita circulando en su Ford Fiesta del 96 asegurado a terceros (nuestro 900i 16 sigue a todo riesgo) decidió que ir a cinco metros o más del coche de delante, es una tontería ante lo cual y tras frenar fuerte mi madre, la golpeó a unos 40 kilómetros por hora después de haber frenado un poco.
Resultado: El coche de esta gran intelectual quedó para los zorros (parachoques, ambos faros, parrilla, capó delantero y aleta delantera izquierda). Probablemente no le merezca la pena ni arreglarlo. De hecho, quería que nosotros dijésemos que mi madre había dado marcha atrás.
A nosotros, nos enganchó por la esquina trasera izquierda y sólo nos dobló un poco la esquina del parachoques con la mala suerte de que ese mínimo desplazamiento, nos imposibilitaba abrir el portón del maletero.
Tras esto, llegamos a Madrid y dado el parte a la Mutua madrileña, nos colocan un SIMULACRO DE PARACHOQUES de un plástico de calidad apreciablemente inferior que se dobla en su centro por no ser de la medida y que no deja a la misma altura las líneas de plástico gris metalizado que rodean las molduras de los parachoques. Por supuesto, no hemos dado el visto bueno y hemos dado parte a la mutua. La diferencia entre ambos, es palpable. En breve pondré fotos.
Lo dicho: Chapuza lamentable.
Disculpad el ladrillo.
Cuando hacemos referencia a que nos pone nerviosos alguien que se nos pegue a la trasera, queremos decir que si frenamos, se nos come o puede golpearnos. Eso precisamente le sucedió a mi madre en Galicia cuando una tierna jovencita circulando en su Ford Fiesta del 96 asegurado a terceros (nuestro 900i 16 sigue a todo riesgo) decidió que ir a cinco metros o más del coche de delante, es una tontería ante lo cual y tras frenar fuerte mi madre, la golpeó a unos 40 kilómetros por hora después de haber frenado un poco.
Resultado: El coche de esta gran intelectual quedó para los zorros (parachoques, ambos faros, parrilla, capó delantero y aleta delantera izquierda). Probablemente no le merezca la pena ni arreglarlo. De hecho, quería que nosotros dijésemos que mi madre había dado marcha atrás.
A nosotros, nos enganchó por la esquina trasera izquierda y sólo nos dobló un poco la esquina del parachoques con la mala suerte de que ese mínimo desplazamiento, nos imposibilitaba abrir el portón del maletero.
Tras esto, llegamos a Madrid y dado el parte a la Mutua madrileña, nos colocan un SIMULACRO DE PARACHOQUES de un plástico de calidad apreciablemente inferior que se dobla en su centro por no ser de la medida y que no deja a la misma altura las líneas de plástico gris metalizado que rodean las molduras de los parachoques. Por supuesto, no hemos dado el visto bueno y hemos dado parte a la mutua. La diferencia entre ambos, es palpable. En breve pondré fotos.
Lo dicho: Chapuza lamentable.
Disculpad el ladrillo.