Adaptación MOMO => NARDI
Publicado: Lun Jul 25, 2005 11:46 pm
Gracias a las hábiles y oportunas gestiones de Aeromac ya tengo mi maravilloso Nardi de madera, lo primero es darle las gracias a Aeromac y lo segundo decir que supera las espectativas, no se si acabaré teniendo un accidente por culpa de ir mirando para el volante mientras conduzco
Solo había un pequeño problemilla, el volante venía sin el acople, pero como disponía de uno de la marca MOMO (con su correspondiente volante de piel gracias a Cresslime) pensé en utilizarlo. Segundo problemilla, la separación entre los tornillos del MOMO es distinto de los del Nardi, el reto aumentó mi motivación y las ganas de ver el volante puesto en el coche, así que me puse manos a la obra.
Por una casualidad de la vida resulta que los 6 tornillos que sujetan el volante van colocado de manera que uno de ellos queda colocado en lo más alto en el MOMO, por el contrario el Nardi los lleva girados 30 grados de manera que en lo más alto quedan dos tornillos. Simplemente hay que hacer unos nuevos taladros y roscarlos a la nueva medida para tener una piña de volante que vale para los dos tipos de volante más comunes.
Conclusión: sin amigos no somos nadie
Solo había un pequeño problemilla, el volante venía sin el acople, pero como disponía de uno de la marca MOMO (con su correspondiente volante de piel gracias a Cresslime) pensé en utilizarlo. Segundo problemilla, la separación entre los tornillos del MOMO es distinto de los del Nardi, el reto aumentó mi motivación y las ganas de ver el volante puesto en el coche, así que me puse manos a la obra.
Por una casualidad de la vida resulta que los 6 tornillos que sujetan el volante van colocado de manera que uno de ellos queda colocado en lo más alto en el MOMO, por el contrario el Nardi los lleva girados 30 grados de manera que en lo más alto quedan dos tornillos. Simplemente hay que hacer unos nuevos taladros y roscarlos a la nueva medida para tener una piña de volante que vale para los dos tipos de volante más comunes.
Conclusión: sin amigos no somos nadie