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El mejor gato

Publicado: Mié Jul 06, 2005 7:09 pm
por Ruben
Pues eso... que buscando respuestas a las extrañas pinzas de freno del sonett, he utilizado por primera vez el gato del 96... y es perfecto...

La base tiene juego sobre una bola, de modo que las fuerzas en ella son siempre en la dirección de la propia barra. La barra es un tornillo con un paso fuerte y muy larga que deja levantar el coche de sobra... de hecho levanta ambas ruedas a la vez.... ideal para permutarlas.... pero lo mejor está por venir...

La llave para girar el gato es una llave de trinquete, por una cara aprieta (sube) y por la otra afloja (baja)... en fin, un sistema sencillo y muchísmo más rápido y seguro que los modernos "pantógrafos de plástico" de los coches actuales.

Publicado: Mié Jul 06, 2005 10:21 pm
por Jaabier
La cuestión es que ese gato está pensado para ser útil, y los de los coches de ahora estan para decir: mira llevo gato pero ni me toques. De hecho ya hay coches que no tienen ni rueda de repuesto.

Publicado: Jue Jul 07, 2005 8:41 am
por PMI
Si casi nadie sabe cambiar una rueda, recuerdo en Elche una chica con un A6 de los antiguos con una rueda trasera casi vacía, un mes la vi coger el coche cada mañana para ir a trabajar y ni enterarse, lo mismo que las luces, la mitad fundidas.
En casa teníamos un gato de alguno de los 1500 que tuvimos, mi padre lo iba pasando de coche a coche, decía que era de lo mejor.

Publicado: Jue Jul 07, 2005 11:00 am
por Jaabier
Y si no saben cambiarla mejor que no se pongan, recuerdo una vez en el carril de lentos de la variante de Avilés, que no tiene arcén, dos muyeres con un 405 con la rueda trasera izquierda pinchada. Las vi fuera del coche de la que iba, pero a la vuelta veo el coche sin rueda, tirado en el suelo y las muyeres caminando en dirección a Avilés.
También tengo que reconocer que una vez camino de Gijón por la autopista, llevábamos prisa porque teníamos un exámen y pinchamos con el Ford Orión de Santiago, paramos en el arcén, mientras uno aflojaba la rueda otro ponía el gato, perfectamente sincronizados, cambiamos la rueda salimos zumbando (que ni el equipo Ferrari vamos)... y nos dejamos el gato en la autopista :oops: Menos mal que se dió cuenta el padre de Santiago cuando volvió a colocar la rueda reparada.