Pues... sí. De hecho fue el que destrocé tras unos 14 meses de uso. Antes no lo había puesto, pues no sé porqué... quizás por pena de destrozar un coche tan precioso. En fin... al tema:
1. Consumos: El Turbo 16, en conducción normal y en buen estado, consume unos dos litros de media más que el 900i 16. Eso sí, si le exiges, consume bastante. Y a veces, poco. Varía mucho dependiendo de la temperatura y otros factores.
2. Sensaciones: Al lado del turbo 16, el 16 sin él, parece un tractor.
3. Fiabilidad: Bastante mayor la del 16 sin Turbo. Aún así, cuidado, el Turbo dura mucho (pero siempre menos que el 16 a secas). El embrague, se va antes y la caja de cambios (lo peor del los 900 preGM), suele durar menos.
4. Estabilidad: Similar. El turbo corre mucho más, pero el chasis lo tolera sin el más mínimo problema. No está el motor por encima del chasis, ni mucho menos.
5. Tracción: El tren delantero las pasa un poco moradas cuando se le aprieta a lo bestia para asimilar el caudal de fuerza que transmite el motor con turbo, pero sin peligro, sólo un poco de atención en mojado (y un poco de cuidado en hielo). En fin, sentido común.
6. Sonido: Bronco el del Turbo, más agudo el de el 16 sin él.
Da gusto ir en el Turbo y acelerar en pleno túnel, el sonido es precioso.
7. Aceleración: Mediocre en el 16 e impresionante (sobre todo en recuperaciones del Turbo). En carreteras de montaña, es un juguete, porque a pesar de lo que pudiera parecer, el 900 preGM, es muy ágil.
8. Resultado: Un coche el Turbo para cuidarlo y darle vidilla a veces sin ningún problema, pero teniendo en cuenta que necesita aceites de calidad y las precauciones de todos los Turbo. El 900 i 16 sin Turbo, no necesita casi nada para funcionar por los siglos de los siglos (teniendo en cuenta los mínimos cuidados exigibles).
Joé... cómo me molaba mi Turbo (sin hacer de menos a mi 16vs., ni al de nadie). Para mi son valiosos TODOS LOS 900. Quien pueda, que lo conserve.
Un abrazo.
