Encrucijada: reparación o separación
Publicado: Mar Dic 07, 2021 9:53 am
Hola a todo el mundo,
Soy propietario de un 900 S 16V que cuenta 193??? km. actualmente. Aunque he frecuentado este foro periódicamente, hasta que no me he visto con el agua al cuello (clásico) no me he dado de alta para abrir hilo y ver qué orientación me podéis dar los que realmente sabéis de la materia; esto me ha quedado claro tras años de lectura entre fascinada y desconcertada (por mi propia ignorancia).
El coche ha circulado una vez a la semana (sin excepción y sin problema) durante los ocho años de posesión, hasta que hace unas semanas la aguja de la temperatura se enfiló en la mitad superior sin llegar al extremo, lo nunca visto a lo largo de todo este tiempo; fue a la vuelta de mi paseo rutinario dominical de 30 km. Sin ruidos, sin humos, sin chivatos... Quizá una leve pérdida de potencia. En el garaje comprobé la bomba del refrigerante y no había líquido: solo una pasta compacta marronoso-anaranjada. El aceite parecía tener una textura algo diluida y acuosa (no espesa y blanquinosa). A la semana lleno el tanque con agua hasta el límite y decido repetir salida para ver cómo responde (arriesgada operación, lo sé): aguja clavada en la mitad hasta el último tercio de trayecto, entonces subida vertiginosa que me obliga a parar un par de veces para rebajarla. Llego aparentemente ileso al parquing, con la bomba de expansión de nuevo enfangada y en mínimos; decido consultar ya a mi mecánico de referencia.
El experto me sugiere un problema de comunicación de aceite y refrigerante que puede ser multicausal, mencionando en el peor de los casos la "bestia parda" que todos conocemos y tememos... Llamo al seguro, que traslada el coche al taller en grúa. Diagnóstico a las 36 horas: junta de culata y óxido en sistema de refrigeración, con necesidad de limpiar tubos, radiador, bomba, motor... Precio de la intervención: "mínimo 3000 euros, contando que no encontremos nada más.." Ante mi pasmo y mis dudas, me ofrece quedarse el coche por... ejem, 1000 euros. Ya tenemos la trampa parada.
Esto fue el viernes, y pasado mañana hemos quedado para dar salida al problema. Hechas algunas consultas en el ínterin, parece haber cierto consenso (entre profanos) en dos cuestiones: 1) el coste de reparación estaría claramente inflado (algo que implícitamente admitiría el propio mecánico), y 2) vender este vehículo, en el estado en que se encuentra, por ese precio sería regalarlo (incluso me han ofrecido el doble, haciéndose cargo de retirarlo del cul-de-sac actual para hacerlo valorar en otro taller).
Entiendo que las salidas del atolladero serían tres: 1) proceder a reparar allí y reservar 4000 euros para "sustos" sobrevenidos casi previsibles, 2) aceptar el trato y malvender el coche, 3) retirar el vehículo del taller y trasladarlo de nuevo a mi garaje (no dispongo todavía de mecánico alternativo) para reordenar mis pasos. Cabe decir que lo más doloroso de la situación, al margen de exponerme a la eventual separación forzosa de un compañero querido y fiel, es la pérdida de confianza con quien se ha encargado de controlarle la salud y hacerle todos los chequeos anuales (se trata de un taller de Barcelona, supuesta referencia de la marca en Barcelona desde el cierre de Ibercarrera).
Los hechos están expuestos y la suerte parece echada... Quedo abierto a comentarios, preguntas y sugerencias, que serán bien recibidas a poco que puedan aportarme un poco de luz en la oscuridad...
¡Saludos y gracias por adelantado!
Soy propietario de un 900 S 16V que cuenta 193??? km. actualmente. Aunque he frecuentado este foro periódicamente, hasta que no me he visto con el agua al cuello (clásico) no me he dado de alta para abrir hilo y ver qué orientación me podéis dar los que realmente sabéis de la materia; esto me ha quedado claro tras años de lectura entre fascinada y desconcertada (por mi propia ignorancia).
El coche ha circulado una vez a la semana (sin excepción y sin problema) durante los ocho años de posesión, hasta que hace unas semanas la aguja de la temperatura se enfiló en la mitad superior sin llegar al extremo, lo nunca visto a lo largo de todo este tiempo; fue a la vuelta de mi paseo rutinario dominical de 30 km. Sin ruidos, sin humos, sin chivatos... Quizá una leve pérdida de potencia. En el garaje comprobé la bomba del refrigerante y no había líquido: solo una pasta compacta marronoso-anaranjada. El aceite parecía tener una textura algo diluida y acuosa (no espesa y blanquinosa). A la semana lleno el tanque con agua hasta el límite y decido repetir salida para ver cómo responde (arriesgada operación, lo sé): aguja clavada en la mitad hasta el último tercio de trayecto, entonces subida vertiginosa que me obliga a parar un par de veces para rebajarla. Llego aparentemente ileso al parquing, con la bomba de expansión de nuevo enfangada y en mínimos; decido consultar ya a mi mecánico de referencia.
El experto me sugiere un problema de comunicación de aceite y refrigerante que puede ser multicausal, mencionando en el peor de los casos la "bestia parda" que todos conocemos y tememos... Llamo al seguro, que traslada el coche al taller en grúa. Diagnóstico a las 36 horas: junta de culata y óxido en sistema de refrigeración, con necesidad de limpiar tubos, radiador, bomba, motor... Precio de la intervención: "mínimo 3000 euros, contando que no encontremos nada más.." Ante mi pasmo y mis dudas, me ofrece quedarse el coche por... ejem, 1000 euros. Ya tenemos la trampa parada.
Esto fue el viernes, y pasado mañana hemos quedado para dar salida al problema. Hechas algunas consultas en el ínterin, parece haber cierto consenso (entre profanos) en dos cuestiones: 1) el coste de reparación estaría claramente inflado (algo que implícitamente admitiría el propio mecánico), y 2) vender este vehículo, en el estado en que se encuentra, por ese precio sería regalarlo (incluso me han ofrecido el doble, haciéndose cargo de retirarlo del cul-de-sac actual para hacerlo valorar en otro taller).
Entiendo que las salidas del atolladero serían tres: 1) proceder a reparar allí y reservar 4000 euros para "sustos" sobrevenidos casi previsibles, 2) aceptar el trato y malvender el coche, 3) retirar el vehículo del taller y trasladarlo de nuevo a mi garaje (no dispongo todavía de mecánico alternativo) para reordenar mis pasos. Cabe decir que lo más doloroso de la situación, al margen de exponerme a la eventual separación forzosa de un compañero querido y fiel, es la pérdida de confianza con quien se ha encargado de controlarle la salud y hacerle todos los chequeos anuales (se trata de un taller de Barcelona, supuesta referencia de la marca en Barcelona desde el cierre de Ibercarrera).
Los hechos están expuestos y la suerte parece echada... Quedo abierto a comentarios, preguntas y sugerencias, que serán bien recibidas a poco que puedan aportarme un poco de luz en la oscuridad...
¡Saludos y gracias por adelantado!
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