Cierzo, el 900 con aires.
Publicado: Dom Nov 11, 2018 5:53 pm
Ampliamos familia SAAB con un 900 preGM más. La culpa del lío este la tiene el señor Torrens, cuando hace una semana mandó un enlace de Wallapop donde se intuía un 900 con matrícula maña. El anuncio estaba publicado el miércoles noche y mi despertar del día de todos Los Santos empezó con un café y un mensaje al vendedor, justo en esos momentos del día en el que uno no sabe si ya se ha despertado o todavía sigue en trance. El anuncio describía un 900 atmosférico de 104 caballos, con malas fotos del exterior y ninguna del interior. Fui el segundo más rápido, y me pusieron a la cola. El viernes, el vendedor me indicó que a falta de ir a la gestoría, el coche estaba vendido. Al miércoles siguiente, recibí otro mensaje, indicándome que era mi turno, el primer comprador se había echado para atrás.Dudé, pero los miércoles tarde tengo libertad familiar, así que allí que decidí ir a verlo.
La prueba: quedamos sobre las 20.00h. Estas horas no son buenas para ver un coche, por lo menos a estas alturas del año.No se veía nada. Me llevó al lugar donde lo tenía aparcado y la primera impresión fue aceptable. Relativamente bien de chapa y pintura, le faltaban algunas molduras, varios faros picados y los paragolpes destrozados. Pasé la mano por el capó y lo noté caliente. Me invitó a probarlo, en el interior, olor fuerte y asientos de cuero destrozados. Arranca con fuerza y pone música, suena "Yellow submarine". Me llama la atención que un atmosférico lleve cuero y relojes SAAB originales. Funcionan todas las luces del cuadro con verde intenso. Salimos a autovía y me anima a que le pise, me animo un poco y me da la impresión que corre, corre bastante, me recuerda a Inmortal. Quizá, al fin y al cabo, no haya tanta diferencia entre un LPT y un atmosférico.Las marchas entran muy bien. Frenando fuerte el coche no se inmuta. Noto la dirección con cierta holgura. Me comenta que tiene anulada la calefacción y que no funciona el compresor del AC. Pese a eso, la prueba me deja buen sabor. Aparcamos y al salir huelo a quemado, vuelvo a dentro y la aguja de la temperatura está al 70%, el coche se calienta y el ventilador no salta. Veo que tiene nuevo el vaso de expansión y dos manguitos nuevos.Voy para el otro lado y, ¡sorpresa!, habemus turbo, vaya vaya...al final van a ser 104, pero 104kW. Tras preguntarle más de su vida, me contó que el fue el segundo propietario. Lo compró en 1996 en SAAB Zaragoza con más de 180000km. Al primer año le debía consumir un litro de aceite cada 1000km y como estaba en garantía, lo llevó a SAAB, donde le hicieron culata etc. En el 2000 se divorció y "mi mujer se lo quedó. Bueno, en realidad se quedó todo". El coche migró a Salou (Zaragoza) con su mujer sin carné de conducir y tres hijas. La hija mayor, lo usó hasta 2015. Falleció. En estos momentos, el hombre tenía la papeleta de deshacerse del coche y darle la mitad de lo que sacase a su mujer.Decido que tampoco hay mucho que perder si la jugada sale mal, más aún cuando en casa me habían estado preguntando varias veces si el 900 lo habían vendido ya o no.
Cerramos el trato y por fin: aquí lo tenemos, SAAB 900 LPT de febrero de 1992 con 340000km. Color Embassy Blue. Como dice Pasolento: "este coche está zurrao". Espero que ofrezca grandes momentos y que no sea tan molesto como el cierzo...
¿Plan de futuro?. Vamos para delante...
La prueba: quedamos sobre las 20.00h. Estas horas no son buenas para ver un coche, por lo menos a estas alturas del año.No se veía nada. Me llevó al lugar donde lo tenía aparcado y la primera impresión fue aceptable. Relativamente bien de chapa y pintura, le faltaban algunas molduras, varios faros picados y los paragolpes destrozados. Pasé la mano por el capó y lo noté caliente. Me invitó a probarlo, en el interior, olor fuerte y asientos de cuero destrozados. Arranca con fuerza y pone música, suena "Yellow submarine". Me llama la atención que un atmosférico lleve cuero y relojes SAAB originales. Funcionan todas las luces del cuadro con verde intenso. Salimos a autovía y me anima a que le pise, me animo un poco y me da la impresión que corre, corre bastante, me recuerda a Inmortal. Quizá, al fin y al cabo, no haya tanta diferencia entre un LPT y un atmosférico.Las marchas entran muy bien. Frenando fuerte el coche no se inmuta. Noto la dirección con cierta holgura. Me comenta que tiene anulada la calefacción y que no funciona el compresor del AC. Pese a eso, la prueba me deja buen sabor. Aparcamos y al salir huelo a quemado, vuelvo a dentro y la aguja de la temperatura está al 70%, el coche se calienta y el ventilador no salta. Veo que tiene nuevo el vaso de expansión y dos manguitos nuevos.Voy para el otro lado y, ¡sorpresa!, habemus turbo, vaya vaya...al final van a ser 104, pero 104kW. Tras preguntarle más de su vida, me contó que el fue el segundo propietario. Lo compró en 1996 en SAAB Zaragoza con más de 180000km. Al primer año le debía consumir un litro de aceite cada 1000km y como estaba en garantía, lo llevó a SAAB, donde le hicieron culata etc. En el 2000 se divorció y "mi mujer se lo quedó. Bueno, en realidad se quedó todo". El coche migró a Salou (Zaragoza) con su mujer sin carné de conducir y tres hijas. La hija mayor, lo usó hasta 2015. Falleció. En estos momentos, el hombre tenía la papeleta de deshacerse del coche y darle la mitad de lo que sacase a su mujer.Decido que tampoco hay mucho que perder si la jugada sale mal, más aún cuando en casa me habían estado preguntando varias veces si el 900 lo habían vendido ya o no.
Cerramos el trato y por fin: aquí lo tenemos, SAAB 900 LPT de febrero de 1992 con 340000km. Color Embassy Blue. Como dice Pasolento: "este coche está zurrao". Espero que ofrezca grandes momentos y que no sea tan molesto como el cierzo...
¿Plan de futuro?. Vamos para delante...

