Aventuras con la Bomba de Combustible
Publicado: Vie Jul 01, 2011 10:15 am
Desde que compré el 900, noté que al llevar un rato parado se acumulaba olor a gasolina.
Pensé que sería la tórica de la bómba de gasolina, de modo que compré la herramienta especial para soltar el seguro que fija la bomba y cambié la tórica, aunque parecía estar perfectamente.
También aproveché para cambiar las tóricas que llevan las tomas de los tubos de presión y de retorno, que van insertados en la bomba con bastante presión.
Todo esto mientras terminaba de montar los accesorios del motor después de reparar la culata y reponer la junta por lo que, en un momento de confusión, hizo mal contacto la clema del conector de corriente y el coche no arrancaba. Pensando que habría colocado al revés los tubos de retorno y de presión, los volví a soltar y se me rompió la toma del retorno.
Desesperado por arrancar el coche tras varios meses parado, decidí hacer un empalme como pude y me di cuenta de que el problema era uno de los terminales del conector, que estaba muy ennegrecido y hacía mal contacto. Apretándolo un poco, volví a enchufar la clema y el coche arrancó.
Encargué la nueva toma, que viene a ser una válvula de plástico que se inserta en el tubo de la gasolina, que es de plástico duro. En el Bentley explican cómo instalar la toma con una herramienta especial, pero sin la herramienta no hubo manera de insertar la toma, de forma que volví a hacer un empalme como pude y duró aproximadamente un año hasta el otro día, que empezó a oler a gasolina de verdad y supe que había fallado el empalme casero.
Aprovechando que cierto taller de confianza me debía un favor por un estropicio con el aire acondicionado que me ha costado 400€ resolver, les llevé el coche para que le insertasen correctamente la toma en el tubo de retorno del combustible. El modo en que lo hizo me resultó interesante, pues utilizó una especie de prensa con aberturas de distinto diámetro para sujetar el tubo, mientras insertaba la toma dando golpecitos con un martillo. El invento funcionó muy bien y el tubo de retorno quedó reparado.
Entonces conectamos todo y cuando fuimos a arrancar el coche, el motor se calaba. El terminal ennegrecido del conector había dicho basta. Lo que hicimos fue abrir la clema, cortar el terminal deteriorado y empalmar uno nuevo envolviéndolo en una grapa y material aislante. Volvimos a insertar el terminal en la clema, la conectamos a la bomba y el coche funcionó perfectamente.
Una cosa menos de la que preocuparse. Ahora solo me falta la tórica del tapón de llenado del depósito, y habré eliminado todas las posibles causas de que huela a gasolina en la cabina.
Pensé que sería la tórica de la bómba de gasolina, de modo que compré la herramienta especial para soltar el seguro que fija la bomba y cambié la tórica, aunque parecía estar perfectamente.
También aproveché para cambiar las tóricas que llevan las tomas de los tubos de presión y de retorno, que van insertados en la bomba con bastante presión.
Todo esto mientras terminaba de montar los accesorios del motor después de reparar la culata y reponer la junta por lo que, en un momento de confusión, hizo mal contacto la clema del conector de corriente y el coche no arrancaba. Pensando que habría colocado al revés los tubos de retorno y de presión, los volví a soltar y se me rompió la toma del retorno.
Desesperado por arrancar el coche tras varios meses parado, decidí hacer un empalme como pude y me di cuenta de que el problema era uno de los terminales del conector, que estaba muy ennegrecido y hacía mal contacto. Apretándolo un poco, volví a enchufar la clema y el coche arrancó.
Encargué la nueva toma, que viene a ser una válvula de plástico que se inserta en el tubo de la gasolina, que es de plástico duro. En el Bentley explican cómo instalar la toma con una herramienta especial, pero sin la herramienta no hubo manera de insertar la toma, de forma que volví a hacer un empalme como pude y duró aproximadamente un año hasta el otro día, que empezó a oler a gasolina de verdad y supe que había fallado el empalme casero.
Aprovechando que cierto taller de confianza me debía un favor por un estropicio con el aire acondicionado que me ha costado 400€ resolver, les llevé el coche para que le insertasen correctamente la toma en el tubo de retorno del combustible. El modo en que lo hizo me resultó interesante, pues utilizó una especie de prensa con aberturas de distinto diámetro para sujetar el tubo, mientras insertaba la toma dando golpecitos con un martillo. El invento funcionó muy bien y el tubo de retorno quedó reparado.
Entonces conectamos todo y cuando fuimos a arrancar el coche, el motor se calaba. El terminal ennegrecido del conector había dicho basta. Lo que hicimos fue abrir la clema, cortar el terminal deteriorado y empalmar uno nuevo envolviéndolo en una grapa y material aislante. Volvimos a insertar el terminal en la clema, la conectamos a la bomba y el coche funcionó perfectamente.
Una cosa menos de la que preocuparse. Ahora solo me falta la tórica del tapón de llenado del depósito, y habré eliminado todas las posibles causas de que huela a gasolina en la cabina.