PRUEBA 9.3 Classic por km77.com a fecha 09.11.2000
Publicado: Sab Ago 02, 2003 7:58 pm
Hola!!
He visto esta prueba del 9.3 Classic en www.km77.com y os pego la info aquí para echarle un vistazo y dar vuestra opinión sobre la prueba, en fin, si estais de acuerdo o no con lo que dicen y si en vuestro uso diario del coche podeis decir algo mas sobre lo que aporta el probador.
Victor Fernandez es probador de coches para km77, monitor en los Alfa Romeo Test... y aparte compite en el nacional de GT con un Chrysler Viper. Según me han comentado algunos compañeros del foro km77 que le conocen personalmente es un gran piloto, con mucha experiencia.
Bueno, dicha esta introducción os dejo con la prueba-toma de contacto.
Un abrazo.
PRUEBA SAAB 9.3 CLASSIC 2.2 TiD
AUTOR: VICTOR FERNANDEZ
WEB: www.km77.com
FECHA: 09.11.2000
Más potencia y equipamiento por el mismo precio
Los Saab 9-3 2.2 TiD tienen ahora 10 CV más que antes y un equipamiento más completo. Sin embargo, Saab ha mantenido intacto el precio de todos los modelos turbodiésel de la gama 9-3, con carrocería Coupé y cinco puertas.
El actual motor 2.2 TiD de 125 CV también lo utiliza el Opel Vectra 2.2 DTi. Dicho motor es de origen Isuzu (General Motors) y parte sobre la base del anterior 2.2 TiD con 115 CV a 4.300 rpm y 260 Nm entre 1.900 y 2.500 rpm. Además de un incremento de potencia, en el nuevo motor se ha mejorado el valor de par y su entrega, aumentando hasta 280 Nm entre 1.500 y 2.500 rpm.
El resultado en carretera no defrauda. Si ya el anterior motor de 115 CV convencía con su funcionamiento, el nuevo 2.2 TiD de 125 CV es todavía más agradable de utilizar y brioso. Desde 1.500 rpm notamos su empuje hasta alcanzar con energía el punto de potencia máxima (4.000 rpm). Permite circular en marchas largas con comodidad gracias a su buena elasticidad.
No se anuncian mejoras en la velocidad máxima (200 km/h) pero sí en aceleración de 0 a 100 km/h: 10,5 segundos en el Saab 9-3 2.2 TiD de 125 CV frente a 10,9 segundos en el anterior de 115 CV. Saab declara un consumo medio de 6,2 litros/100 kms.
Otro aspecto destacable es que Saab ha posicionado los 9-3 2.2 TiD con unos precios competitivos, siendo una de las opciones más interesantes entre las berlinas turbodiésel de tipo medio. A igualdad de equipamiento, los Saab 9-3 TiD (125 CV) son más baratos que otros turbodiésel como el Citroën Xantia HDI (110 CV), el Honda Accord 2.0 TDi (105 CV) o el Lancia Lybra 1.9 JTD (105 CV), tienen un precio similar al Opel Vectra 2.2 DTi y son mucho más económicos que los Audi A4 1.9 TDi (115 CV), BMW 320d (136 CV) o Mercedes C 200 CDi (115 CV).
Como el resto de la gama 9-3, los modelos 2.2 TiD se ofrecen con tres niveles de equipamiento. El inicial tiene de serie aire acondicionado, elevalunas y retrovisores eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia, integrado en una nueva llave más pequeña, limpialavafaros y reglaje de la altura de faros desde el interior. El nivel de acabado "S" se complementa con llantas de aleación de 16 pulgadas, climatizador automático, sistema de sonido con radio/CD y mandos integrados en el volante y acabados en cuero en el volante, el pomo de la palanca de cambios y el freno de mano. Las versiones más equipadas se denominan "SE" y tienen detalles más lujosos como inserciones de madera de nogal en el salpicadero, control de crucero, ordenador de viaje, espejos de cortesía con iluminación y faros antiniebla.
En seguridad, Saab ha obtenido en sus modelos 9-3 la calificación de cuatro estrellas en las pruebas de choque Euro NCAP. Todos los modelos tienen de serie ABS con repartidor electrónico de frenada, doble airbag frontal, airbag lateral delantero, tres reposacabezas en las plazas traseras y reposacabezas activos en los asientos delanteros. Sólo se echa en falta un control de estabilidad, no disponible ni siquiera en opción.
En habitabilidad, el Saab 9-3 ofrece un espacio razonable para las piernas y la altura libre al techo, pero es más estrecho que rivales como el nuevo Ford Mondeo, el Peugeot 406, Volkswagen Passat o el propio Opel Vectra 2.2 DTi con su mismo motor de 125 CV. No ocurre lo mismo en el volumen de maletero, en donde el modelo de Saab destaca con una capacidad de 494 litros o hasta 1.314 litros con los asientos traseros abatidos.
El motor TiD de 125 CV no es nuevo, simplemente se ha mejorado su rendimiento. Es el mismo 2.2 de inyección directa de origen Isuzu que ya utilizaba el Saab 9-3 y desarrollaba hasta la fecha 115 CV, ahora con más potencia y par gracias a los cambios realizados en el turbocompresor, la gestión electrónica y algunas partes mecánicas.
Este motor de cuatro cilindros tiene el bloque fabricado en hierro fundido y la culata en aluminio. Sólo lleva un árbol de levas en la culata, pero cuenta con cuatro válvulas por cilindro y su bomba de inyección rotativa (Bosch) trabaja a una elevada presión (1.800 bares) que permite optimizar la pulverización del combustible a través de unos inyectores de cinco toberas.
El principal cambio se encuentra en su nuevo turbocompresor de geometría variable (Garrett VNT), que trabaja a una presión máxima de 0,9 bares. Su turbina varía el ángulo de los álabes y esto permite graduar con exactitud la cantidad de aire necesaria para optimizar la combustión. De esta forma se ha conseguido mejorar la respuesta del motor a bajo régimen e incrementar la potencia a altas vueltas. La potencia del motor 2.2 TiD ha pasado de 115 a 125 CV y el par ha aumentado de 260 Nm a 1.900 rpm hasta 280 Nm entre 1.500 y 2.500 rpm.
Para soportar los mayores esfuerzos a los que está sometido el motor TiD de 125 CV se han modificado las bielas y se han reforzado otros elementos mecánicos y los sistemas de engrase. También se ha variado la centralita de gestión electrónica para afinar el funcionamiento del motor con los cambios introducidos y controlar el sistema electrónico de recirculación de los gases de escape (EGR).
Con todo esto, en Saab declaran que, a 1.500 rpm, el motor TiD tiene ahora un 55% más de par que antes. A este régimen, desarrolla ya 60 CV de potencia, 80 CV a 2.000 rpm, 100 CV a 2.500 y 125 CV a 4.000 vueltas.
En nuestra toma de contacto con este modelo, el motor ha mostrado muy buenas maneras. Es tan elástico como dicen en la marca, comenzando a empujar desde 1.500 rpm con energía. El 9-3 TiD corre bastante, permite adelantar con rapidez y resulta agradable de utilizar también en marchas largas. Entre 70 y 140 km/h nos encontramos siempre dentro de la zona óptima del motor (1.500 y 3.000 rpm), lo que hace su conducción muy agradable en el uso habitual.
Saab anuncia un consumo medio de 6,2 litros/100 km, medición que no hemos tenido ocasión de comprobar pero que se encuentra dentro de unos valores ajustados. A pesar de todo, el consumo homologado del 9-3 2.2 TiD sigue siendo superior al de casi todos sus competidores, que tienen un consumo medio homologado por debajo de 6 litros/100 km. Únicamente le superan el Alfa 156 2.4 JTD (136 CV y 6,7 l/100 km), Honda Accord 2.0i TD (105 CV y 6,4 l/100 km), Lancia Lybra 2.4 JTD (136 CV y 6,7 l/100 km) y el Opel Vectra 2.2 DTi (125 CV y 6,5 l/100 km).
El Saab 9-3 2.2 TiD resulta fácil y agradable de conducir. He tenido ocasión de probarlo con carrocería de cinco puertas y Coupé, en ambos casos, las suspensiones son suaves, algo que favorece el confort, que es elevado, pero esto condiciona su estabilidad en una conducción más exigente.
En carreteras con curvas, si realizamos una conducción muy deportiva, tiene una clara tendencia a subvirar, algo que resta eficacia en el guiado de las ruedas delanteras. Es, por lo tanto, un coche más indicado para desplazamientos tranquilos, por carreteras amplias con buen asfalto. A pesar de todo, también admite un ritmo de viaje elevado y sus reacciones progresivas transmiten seguridad al conductor.
El motor 2.2 TiD de 125 CV tiene una respuesta enérgica y en curvas cerradas es fácil perder motricidad por la rueda interior. Esto se debe a que la carrocería tiene un balanceo pronunciado a causa de los reglajes suaves de la suspensión y esto descarga de peso la rueda interior y condiciona su límite de adherencia respecto al asfalto.
De todas formas, estoy hablando de situaciones de conducción un tanto extremas; en condiciones normales, el coche es muy agradable de conducir, transmite seguridad y resulta seguro, aunque no le vendría tampoco nada mal un sistema de control de estabilidad, elemento que no está disponible en los Saab 9-3.
Me ha llamado la atención el buen rendimiento de los frenos que, además de tener un tacto agradable y fácil de dosificar, aguantaron bastante bien el trato severo al que fueron sometidos en un recorrido de 40 kilómetros por carretera de montaña.
En este coche me parece mejorable la posición al volante, que tiene un asiento con poca sujeción lateral y un reposacabezas demasiado "agresivo" que, prácticamente, empuja nuestra cabeza hacia delante y no deja "reposarla" en condiciones.
Salvo algunos plásticos que merecerían una mejor calidad, el Saab 9-3 TiD tiene una buena terminación y cuenta con un equipamiento completo.
He visto esta prueba del 9.3 Classic en www.km77.com y os pego la info aquí para echarle un vistazo y dar vuestra opinión sobre la prueba, en fin, si estais de acuerdo o no con lo que dicen y si en vuestro uso diario del coche podeis decir algo mas sobre lo que aporta el probador.
Victor Fernandez es probador de coches para km77, monitor en los Alfa Romeo Test... y aparte compite en el nacional de GT con un Chrysler Viper. Según me han comentado algunos compañeros del foro km77 que le conocen personalmente es un gran piloto, con mucha experiencia.
Bueno, dicha esta introducción os dejo con la prueba-toma de contacto.
Un abrazo.
PRUEBA SAAB 9.3 CLASSIC 2.2 TiD
AUTOR: VICTOR FERNANDEZ
WEB: www.km77.com
FECHA: 09.11.2000
Más potencia y equipamiento por el mismo precio
Los Saab 9-3 2.2 TiD tienen ahora 10 CV más que antes y un equipamiento más completo. Sin embargo, Saab ha mantenido intacto el precio de todos los modelos turbodiésel de la gama 9-3, con carrocería Coupé y cinco puertas.
El actual motor 2.2 TiD de 125 CV también lo utiliza el Opel Vectra 2.2 DTi. Dicho motor es de origen Isuzu (General Motors) y parte sobre la base del anterior 2.2 TiD con 115 CV a 4.300 rpm y 260 Nm entre 1.900 y 2.500 rpm. Además de un incremento de potencia, en el nuevo motor se ha mejorado el valor de par y su entrega, aumentando hasta 280 Nm entre 1.500 y 2.500 rpm.
El resultado en carretera no defrauda. Si ya el anterior motor de 115 CV convencía con su funcionamiento, el nuevo 2.2 TiD de 125 CV es todavía más agradable de utilizar y brioso. Desde 1.500 rpm notamos su empuje hasta alcanzar con energía el punto de potencia máxima (4.000 rpm). Permite circular en marchas largas con comodidad gracias a su buena elasticidad.
No se anuncian mejoras en la velocidad máxima (200 km/h) pero sí en aceleración de 0 a 100 km/h: 10,5 segundos en el Saab 9-3 2.2 TiD de 125 CV frente a 10,9 segundos en el anterior de 115 CV. Saab declara un consumo medio de 6,2 litros/100 kms.
Otro aspecto destacable es que Saab ha posicionado los 9-3 2.2 TiD con unos precios competitivos, siendo una de las opciones más interesantes entre las berlinas turbodiésel de tipo medio. A igualdad de equipamiento, los Saab 9-3 TiD (125 CV) son más baratos que otros turbodiésel como el Citroën Xantia HDI (110 CV), el Honda Accord 2.0 TDi (105 CV) o el Lancia Lybra 1.9 JTD (105 CV), tienen un precio similar al Opel Vectra 2.2 DTi y son mucho más económicos que los Audi A4 1.9 TDi (115 CV), BMW 320d (136 CV) o Mercedes C 200 CDi (115 CV).
Como el resto de la gama 9-3, los modelos 2.2 TiD se ofrecen con tres niveles de equipamiento. El inicial tiene de serie aire acondicionado, elevalunas y retrovisores eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia, integrado en una nueva llave más pequeña, limpialavafaros y reglaje de la altura de faros desde el interior. El nivel de acabado "S" se complementa con llantas de aleación de 16 pulgadas, climatizador automático, sistema de sonido con radio/CD y mandos integrados en el volante y acabados en cuero en el volante, el pomo de la palanca de cambios y el freno de mano. Las versiones más equipadas se denominan "SE" y tienen detalles más lujosos como inserciones de madera de nogal en el salpicadero, control de crucero, ordenador de viaje, espejos de cortesía con iluminación y faros antiniebla.
En seguridad, Saab ha obtenido en sus modelos 9-3 la calificación de cuatro estrellas en las pruebas de choque Euro NCAP. Todos los modelos tienen de serie ABS con repartidor electrónico de frenada, doble airbag frontal, airbag lateral delantero, tres reposacabezas en las plazas traseras y reposacabezas activos en los asientos delanteros. Sólo se echa en falta un control de estabilidad, no disponible ni siquiera en opción.
En habitabilidad, el Saab 9-3 ofrece un espacio razonable para las piernas y la altura libre al techo, pero es más estrecho que rivales como el nuevo Ford Mondeo, el Peugeot 406, Volkswagen Passat o el propio Opel Vectra 2.2 DTi con su mismo motor de 125 CV. No ocurre lo mismo en el volumen de maletero, en donde el modelo de Saab destaca con una capacidad de 494 litros o hasta 1.314 litros con los asientos traseros abatidos.
El motor TiD de 125 CV no es nuevo, simplemente se ha mejorado su rendimiento. Es el mismo 2.2 de inyección directa de origen Isuzu que ya utilizaba el Saab 9-3 y desarrollaba hasta la fecha 115 CV, ahora con más potencia y par gracias a los cambios realizados en el turbocompresor, la gestión electrónica y algunas partes mecánicas.
Este motor de cuatro cilindros tiene el bloque fabricado en hierro fundido y la culata en aluminio. Sólo lleva un árbol de levas en la culata, pero cuenta con cuatro válvulas por cilindro y su bomba de inyección rotativa (Bosch) trabaja a una elevada presión (1.800 bares) que permite optimizar la pulverización del combustible a través de unos inyectores de cinco toberas.
El principal cambio se encuentra en su nuevo turbocompresor de geometría variable (Garrett VNT), que trabaja a una presión máxima de 0,9 bares. Su turbina varía el ángulo de los álabes y esto permite graduar con exactitud la cantidad de aire necesaria para optimizar la combustión. De esta forma se ha conseguido mejorar la respuesta del motor a bajo régimen e incrementar la potencia a altas vueltas. La potencia del motor 2.2 TiD ha pasado de 115 a 125 CV y el par ha aumentado de 260 Nm a 1.900 rpm hasta 280 Nm entre 1.500 y 2.500 rpm.
Para soportar los mayores esfuerzos a los que está sometido el motor TiD de 125 CV se han modificado las bielas y se han reforzado otros elementos mecánicos y los sistemas de engrase. También se ha variado la centralita de gestión electrónica para afinar el funcionamiento del motor con los cambios introducidos y controlar el sistema electrónico de recirculación de los gases de escape (EGR).
Con todo esto, en Saab declaran que, a 1.500 rpm, el motor TiD tiene ahora un 55% más de par que antes. A este régimen, desarrolla ya 60 CV de potencia, 80 CV a 2.000 rpm, 100 CV a 2.500 y 125 CV a 4.000 vueltas.
En nuestra toma de contacto con este modelo, el motor ha mostrado muy buenas maneras. Es tan elástico como dicen en la marca, comenzando a empujar desde 1.500 rpm con energía. El 9-3 TiD corre bastante, permite adelantar con rapidez y resulta agradable de utilizar también en marchas largas. Entre 70 y 140 km/h nos encontramos siempre dentro de la zona óptima del motor (1.500 y 3.000 rpm), lo que hace su conducción muy agradable en el uso habitual.
Saab anuncia un consumo medio de 6,2 litros/100 km, medición que no hemos tenido ocasión de comprobar pero que se encuentra dentro de unos valores ajustados. A pesar de todo, el consumo homologado del 9-3 2.2 TiD sigue siendo superior al de casi todos sus competidores, que tienen un consumo medio homologado por debajo de 6 litros/100 km. Únicamente le superan el Alfa 156 2.4 JTD (136 CV y 6,7 l/100 km), Honda Accord 2.0i TD (105 CV y 6,4 l/100 km), Lancia Lybra 2.4 JTD (136 CV y 6,7 l/100 km) y el Opel Vectra 2.2 DTi (125 CV y 6,5 l/100 km).
El Saab 9-3 2.2 TiD resulta fácil y agradable de conducir. He tenido ocasión de probarlo con carrocería de cinco puertas y Coupé, en ambos casos, las suspensiones son suaves, algo que favorece el confort, que es elevado, pero esto condiciona su estabilidad en una conducción más exigente.
En carreteras con curvas, si realizamos una conducción muy deportiva, tiene una clara tendencia a subvirar, algo que resta eficacia en el guiado de las ruedas delanteras. Es, por lo tanto, un coche más indicado para desplazamientos tranquilos, por carreteras amplias con buen asfalto. A pesar de todo, también admite un ritmo de viaje elevado y sus reacciones progresivas transmiten seguridad al conductor.
El motor 2.2 TiD de 125 CV tiene una respuesta enérgica y en curvas cerradas es fácil perder motricidad por la rueda interior. Esto se debe a que la carrocería tiene un balanceo pronunciado a causa de los reglajes suaves de la suspensión y esto descarga de peso la rueda interior y condiciona su límite de adherencia respecto al asfalto.
De todas formas, estoy hablando de situaciones de conducción un tanto extremas; en condiciones normales, el coche es muy agradable de conducir, transmite seguridad y resulta seguro, aunque no le vendría tampoco nada mal un sistema de control de estabilidad, elemento que no está disponible en los Saab 9-3.
Me ha llamado la atención el buen rendimiento de los frenos que, además de tener un tacto agradable y fácil de dosificar, aguantaron bastante bien el trato severo al que fueron sometidos en un recorrido de 40 kilómetros por carretera de montaña.
En este coche me parece mejorable la posición al volante, que tiene un asiento con poca sujeción lateral y un reposacabezas demasiado "agresivo" que, prácticamente, empuja nuestra cabeza hacia delante y no deja "reposarla" en condiciones.
Salvo algunos plásticos que merecerían una mejor calidad, el Saab 9-3 TiD tiene una buena terminación y cuenta con un equipamiento completo.