Salvo que vayas a hacer 50 mil km al año o más y que tengas la certeza de que la bomba inyectora del 2.2 TiD haya sido cambiada, olvídate del diesel. No por perezoso, pues mueve al 95 la mar de bien, de hecho tuve ocasión de probar el 95 SW 2.2 TiD (120 CV) y el Volvo V70 2.4D (130 CV) y el Saab andaba mejor, y eso que el motor del Volvo tira que da gusto (lo tengo en el S60 de empresa).
El consumo pues como en todos los coches,
depende de lo que le pises. Puedes calcular una diferencia media de consumo de unos 2 litros o 2 y medio; es decir, si haces carretera en plan tranquilo el diesel andará sobre los 6.5 y el gasolina entre 8.5 y 9; y si te gusta darle cera, el pues el gasoil se te irá a 8 y el gasolina a 10.5. Y así hasta el infinito (y más alla).
Aparte del consumo, has de tener en cuenta que el diesel tiene revisiones más caras, más averías (y más caras) y gasta más rueda en el eje delantero por su mayor peso y par. Súmale que el precio de compra del diesel será sensiblemente superior, y ya se te ha ido al garete el ahorro del petrolero.
Como podrás leer en la guía de compra, el único fallo o problema del gasolina es el tema de la chupona de la bomba de aceite. Si finalmente adquieres uno, no sería mala idea hacerle una
revisión completa (aceite, filtros, limpieza de cárter, valvulina de la caja de cambios, líquido de frenos, etc); el mantenimiento preventivo suele salir mucho más barato a la larga
