Ya soy el feliz propietario de un precioso Saab 900s Turbo de bajo soplado (pero con alguna vueltecilla al muelle, verdad Mcoman?
La aventura empezó el viernes a las 7 de la tarde, cuando Humber y yo nos montamos en un avión destino Madrid y despues del habitual retraso otro destino a Malaga. Y después de un fantástico fin de semana en la Costa del Sol con el socio Mcoman (Muchisimas gracias por tu hospitalidad, eres un tio fantástico) a quien he adquirido este pequeño verde escarabajo, hoy a las 9 en punto hemos emprendido viaje de nuevo para la capital maña.
10 horas de viaje, 900 kilometros y el coche se ha portado como si fuera su primer viaje. Ni grillos, ni temblores, nada de nada. Ahora solo queda por delante un trabajo estético; terminar el trabajo que empezó Mcoman con los asientos, un repaso de pintura y como nuevo.
Me siento orgulloso de ser propietario de la esencia Saab, creo que es el coche por excelencia de la marca.
Bueno, perdon por el ladrillo y en breve os pongo unas fotos para presentarlo en sociedad como Dios manda.
Un abrazo para todos!!


