Cuando la forma se antepone a la función
Publicado: Mar Ago 08, 2006 1:59 pm
Este fin de semana fui con unos amigos a Cádiz a echar el día. Hacía calor por gentileza del viento de levante, pero la temperatura era bastante más agradable que en Sevilla, y en la playa se estaba muy bien. Además Cádiz es tan bonita...por la tarde nos acercamos a Sanlúcar de Barrameda a ver las carreras de caballos en la playa, luego cena con una copita de manzanilla (solo una
) y de vuelta pa casa.
Un buen día, desde luego, pero tuvo un punto negro: no fuimos en mi coche, sino en el A4 (del ´96) de un amigo. El viaje de apenas 120 kms de Sevilla a Cádiz fue más bien incomodo.
Luego recordé que el martes anterior había ido en mi 9mil a Salamanca y vuelto al día siguiente. La vuelta no fue directamente a Sevilla, sino a una playa de Huelva, con un recorrido en ese día de unos 600 kms.
Ese viaje se me hizo infinitamente más cómodo que el trayecto a Cádiz en el A4. ¿Por qué? Hay varios motivos, creo yo.
Por un lado el A4 era un 1.8 turbo de 150 CV, lo que no está mal, pero una vez que se ha probado el par motor de un buen turbo de Saab, cae uno en la cuenta de la caña que hay que darle al motor de un coche "normal" para moverlo decentemente con cuatro personas dentro. Estar pendiente del cuentavueltas y bajando marchas mientras escuchas continuamente el motor por encima de 3500-4000 rpm cansa.
Por otro lado el espacio interior en el A4 delante no sobra, pero detrás es sencillamente de coña, la anchura es escasa incluso para dos personas aunque el espacio longitudinal es adecuado. Si no tienes piernas, esto es.
Y más importante: parece que Saab (con la única excepción de Volvo) es la única marca que se toma en serio la ergonomía. Es increíble como la inmensa mayoria de los coches fallan en este apartado, y da igual que sean utilitarios, compactos o de alta gama. Los asientos suelen estar diseñados para que no se pueda aguantar en ellos más de una hora seguida, parece que usaron a chimpancés como modelos, en lugar de personas. La ergonomía falla igualmente, con mandos y botones desperdigados por el salpicadero, radios mal colocadas, climatizadores difíciles de usar, mala visibilidad...para manejar el clima del A4 debes apartar la vista de la carretera por completo, y accionar los botones de los elevalunas requiere colocar la mano en una postura completamente antinatural. El salpicadero del 9mil puede que sea un poco veterano, pero todo está donde debe estar, y por lo que he visto en los 900, 9-3 y 9-5 es exactamente igual, si no mejor. Están perfectamente resueltos...y encima son bonitos.
Los fallos de diseño en los que la forma se antepone por completo a la función son faciles de encontrar hoy día. La semana pasada me monté en un Peugeot 407, y la mala visibilidad interior de este coche es alucinante. Los pilares delanteros son atroces, pueden tragarse desde un peatón hasta un Land Cruiser. El sensor de lluvia del parabrisas también se traga un poquito de espacio. Y qué decir de la pantalla multifunción completamente ilegible si llevas gafas de sol polarizadas...
Después de viajar 600 kms en el 9mil me levanté un poco entumecido, normal, pero apenas un cuarto de hora después, si me hubiera dado cuenta de que me había dejado olvidada la cartera en el hotel y debía volver a Salamanca, hubiera llenado el depósito y saldría pitando ruta de la plata parriba. A eso se le llama un coche verdaderamente funcional.
Un buen día, desde luego, pero tuvo un punto negro: no fuimos en mi coche, sino en el A4 (del ´96) de un amigo. El viaje de apenas 120 kms de Sevilla a Cádiz fue más bien incomodo.
Luego recordé que el martes anterior había ido en mi 9mil a Salamanca y vuelto al día siguiente. La vuelta no fue directamente a Sevilla, sino a una playa de Huelva, con un recorrido en ese día de unos 600 kms.
Ese viaje se me hizo infinitamente más cómodo que el trayecto a Cádiz en el A4. ¿Por qué? Hay varios motivos, creo yo.
Por un lado el A4 era un 1.8 turbo de 150 CV, lo que no está mal, pero una vez que se ha probado el par motor de un buen turbo de Saab, cae uno en la cuenta de la caña que hay que darle al motor de un coche "normal" para moverlo decentemente con cuatro personas dentro. Estar pendiente del cuentavueltas y bajando marchas mientras escuchas continuamente el motor por encima de 3500-4000 rpm cansa.
Por otro lado el espacio interior en el A4 delante no sobra, pero detrás es sencillamente de coña, la anchura es escasa incluso para dos personas aunque el espacio longitudinal es adecuado. Si no tienes piernas, esto es.
Y más importante: parece que Saab (con la única excepción de Volvo) es la única marca que se toma en serio la ergonomía. Es increíble como la inmensa mayoria de los coches fallan en este apartado, y da igual que sean utilitarios, compactos o de alta gama. Los asientos suelen estar diseñados para que no se pueda aguantar en ellos más de una hora seguida, parece que usaron a chimpancés como modelos, en lugar de personas. La ergonomía falla igualmente, con mandos y botones desperdigados por el salpicadero, radios mal colocadas, climatizadores difíciles de usar, mala visibilidad...para manejar el clima del A4 debes apartar la vista de la carretera por completo, y accionar los botones de los elevalunas requiere colocar la mano en una postura completamente antinatural. El salpicadero del 9mil puede que sea un poco veterano, pero todo está donde debe estar, y por lo que he visto en los 900, 9-3 y 9-5 es exactamente igual, si no mejor. Están perfectamente resueltos...y encima son bonitos.
Los fallos de diseño en los que la forma se antepone por completo a la función son faciles de encontrar hoy día. La semana pasada me monté en un Peugeot 407, y la mala visibilidad interior de este coche es alucinante. Los pilares delanteros son atroces, pueden tragarse desde un peatón hasta un Land Cruiser. El sensor de lluvia del parabrisas también se traga un poquito de espacio. Y qué decir de la pantalla multifunción completamente ilegible si llevas gafas de sol polarizadas...
Después de viajar 600 kms en el 9mil me levanté un poco entumecido, normal, pero apenas un cuarto de hora después, si me hubiera dado cuenta de que me había dejado olvidada la cartera en el hotel y debía volver a Salamanca, hubiera llenado el depósito y saldría pitando ruta de la plata parriba. A eso se le llama un coche verdaderamente funcional.