Buenas, un placer haber podido asistir, aunque solo por un día, a la concentración nacional CSE. Para ser sincero volví con un sabor agridulce.
Empecemos por lo dulce: encontrarme con gente de los primeros años del CSE a la que no veía desde hace más de seis años (Dalai y Nedi por ejemplo). La playa de Razo que no conocía ni siquiera de oídas me pareció impresionante, una pena el vendaval de viento nordés que hacía. La bajada desde Corme a la playa espectacular. El sitio para comer, el menú y las vistas desde la terraza quitaban el hipo. Tengo que volver por mi cuenta y con más tiempo. La atención del presidente del club Mercedes W123, Diethelm, perfecta. Valorar, como ya se ha hecho, el palizón que se dieron algunos socios para llegar a esta esquina de la península. La excelente disposición de Ricardo, nuestro presi, para que todo fluyese. Pido disculpas también por haber demorado la salida del grupo desde Corme a Razo.
Dicho esto, me gustaría ser sincero y no caer en la autocomplacencia. Al llegar pregunté a Ricardo si esta concentración era la nacional del CSE, la grande para entendernos, o por el contrario una actividad más del CSE. Me comentó que era la grande. ¿ La grande y solo asisten nueve coches?. No es momento de repartir culpas, el primer culpable soy yo, que como socio, llevo unos años bastante desligado del foro y que nunca he querido asumir responsabilidades en su gestión. Me limito a pagar mi cuota y muy poco más. Creo que nuestro querido club está herido y espero que no sea de muerte. En mi modesta opinión creo que es un error hacer la concentración nacional en lugares periféricos, este año en Coruña en la esquina del mundo o el año pasado en Estepona ( donde según supe la asistencia también fue muy reducida). Si queremos más asistencia hay que elegir sitios interesantes en la meseta a tres horas de Madrid que es donde esta el mayor caladero de saabistas, preferiblemente en pueblos y no en ciudades para asegurar mayor grado de convivencia y menor coste de pernoctas y comidas. Situar la base de la concentración en un Centro Comercial no resulta atractivo para nadie aunque el parking salga gratis.
Sobre el museo MAHI, a mi particularmente me decepcionó. Es una colección de coches particular, que por supuesto más quisiera tener yo, pero que no me dijo nada de nada. Ausencias notables, nada de Alfa Romeo, Lancia o Volkswagen, exceso de youngtimers y sobre todo de Mercedes/Porche. El Pegaso Z102 la joya de las corona sin duda, los camiones de Pegaso e Iveco restaurados de aquella manera ( chapa y pintura hecha por alumnos de FP). Nuestra guía turolense del museo, simpática y voluntariosa pero sabia de la historia de la automoción solo un poco más que yo ( que no tengo ni idea), a Rubén le hubiese dado un infarto.
En definitiva, contento de haber vuelto pero preocupado por el futuro del club. Después de esta chapa algunas pocas fotos...
Comparto lo del sabor agridulce, y sobre todo lo de las distancias, porque el palizón hasta Razo es justo lo que echa para atrás a muchos socios. Yo antes de bajar a la última concentración cambié las cuatro ruedas y las compré en
1001Neumaticos, porque en el taller de aquí me pedían casi el doble, y con esos kilómetros de autovía se agradece salir con goma nueva. Sobre la sede coincido del todo, un pueblo a tres horas de Madrid llenaría mucho más que la esquina de la península, y ahí el club se juega bastante más que una simple quedada.