Otro extra más que llevo desde San José preparando.
Ya no recuerdo ni qué era eso del tiempo libre, y me queda mucho aun sin él
El otro día hablando con mi padre salió a colación la ingente cantidad de piezas que tenemos en el trastero de los 9-3, del 900 (sobre todo) y del Toyota, nada del Golf, y dijo la frase curiosa de: hoy en día si quieres tener un 900 en buen estado tienes casi que comprar otro a piezas, aunque sea poco a poco.
Qué razón tiene. Esto es un no parar.
Para el día del padre le regalé un extra que él llevaba tiempo queriendo, pero no buscando.
Para mi el volante más bonito y sobre todo más cómodo para el 900 es el Momo-Carlsson que tenemos montado (dándole la razón a Martín), pero mi padre siempre ha querido un Nardi de madera.
Yo me resistía porque no me gustaba el tono de la madera (demasiado claro para hacer juego con el salpicadero) ni los radios cromados (que no pegan con NADA del interior del coche).
Si al menos nuestro interior fuera beige tira que te va, pero siendo oscuro...
Teníamos que buscar el modelo de radios negros (si el otro ya es escaso, éste aun más) y obviamente una piña para el 900, y el emblema del claxon de SAAB... uf, qué follón y qué precio)
Hasta que un socio y amigo de por aquí me lo puso a tiro a muy buen precio, todo incluido y encima me lo entregaba en mano a cambio de una cañeja. Qué más se puede pedir.
El volante tenía algo de trabajo. La madera estaba agrietada y el barniz original se estaba despegando.
Mejor, así tenía la excusa para cambiarlo de color, ya tenía algo de experiencia con el pomo del cambio, esto era más grandote y aburrido, pero no todo van a ser tornillos y grasa en un 900.
Empecemos como siempre, por las fotos:
El volante, antes de empezar:
Parece que esta bien, pero las dos mitades de madera que se unen pegándose a los radios para formar el volante se estaban separando por la dilatación del metal, dejando unas grietas por el radio interno bien grandes y aunque no muy visibles, incómodas y feas. El volante debe tener 30 años
Además el barniz ya estaba perdiendo el brillo y despegándose, como también podeis ver.
Rellenamos la grieta con cera para maderas de color similar:
Y ahora a lijar el antiguo barniz todo lo que podamos, pero con cuidado porque la linea negra decorativa está pintada entre capa y capa de barniz, y si lo quitamos del todo la borraremos.
Lo lijé entero, lo volví a barnizar con una sola capa gruesa y con pincel para que fuese cogiendo el color del nuevo barniz (barniz+tinte para madera de exteriores, el mismo que usé en el pomo del cambio, de color muy similar al salpicadero y al cenicero de madera que llevamos en el coche).
Lo dejé secar y lo volví a lijar entero a conciencia.
Luego compró mi padre una brocha de esponja (para no dejar gotas feas y repartir mucho mejor el barniz) y le di 2 capas finas, pero como no me convencía aun, le volví a dar encima una tercera gruesa y vuelta a lijar para quitarlas pero no del todo y dejar una base para las definitivas, a modo de imprimación.
Después de la 3ª lijada vinieron las dos capas finísimas finales, y así quedó:
Ya con la piña y el botón del claxon, antes de montarlo:
Y montado:
El color es muy parecido al de la madera original, casi idénticos. El resultado final es bueno, podría haber quedado mejor, pero para un novato como yo es genial.
El barniz está bien repartido, sin rugosidades, busbujas o gotas. Me faltó quitar más barniz de la última capa para que se viesen mejor las vetas de la madera. Siempre estamos a tiempo.
A mi me gusta como queda, es pequeñito y aunque menos cómodo que el Momo, es bonito y muy "classic-racing". Otro toque British para el 900 verdecillo. Ahora habrá que conducir con guantes de piel negra perforados...
Según cómo me vista puedo cambiar de volante para ir bien conjuntado... echando cuentas tenemos 4 diferentes.
Igual que las parrillas delanteras, que tenemos 3 de distintos colores, 4 en total.
Qué será lo sieguiente??
