Precioso!
Voy a contar una anéctota si el post lo permite, y sino... que los moderadores actúen como crean conveniente
He ido algún verano a los USA a aprender inglés. Para todo aquel que se considere apasionado de los coches, comprenderá cuando digo que ese pais se me antoja el paraiso en ese aspecto.
Pues bien, en mi primer año fui a una familia de granjeros tremendamente humilde, pero muy agradable y trabajadora. Me lo pasé pipa.
Tenían muchos coches, demasiados creo yo. Entre ellos un Ford F350 Super Duty de la primera serie en acabado Custom (básico) y 4 ruedas en el eje trasero, otro Ford F250 (manual!), una Crystler Voyager de las primerísimas, un Mazda que no recuerdo el modelo, un Dodge Ram con el V8 Magnum (pena que no fuese un Cummins para poderlo toquetear), un Ford Ranger, un Chevrolet Silverado doble cabina precioso y totalmente restaurado, y otros modelos que no recuerdo bien ni me conozco, amén de la extensa colección de tractores John Deere y Case International.
Pues bien, cuando ya llevaba unas 3 semanas conviviendo con ellos, y les había quedado patente que eso de los coches me encantaba, el hijo mayo (un año mayor que yo) me llamó un día y me dijo: ven Carlos, que te voy a enseñar una cosa.
Me llevó al mayor de los graneros que empleaban para guardar maquinaria.
En concreto a una esquina donde, debajo de un montón de paja, parecía que había un corte se cosechadora tapado con una lona.
Cual es mi sorpresa cuando lo que descubro es un Ford Mustang cabrio negro con el motor V8 (hasta entonces mis conocimientos de ese coche eran escasos, y no recuerdo el año).
Llevaba unos 4-5 años en estado de total abandono y antes unos 10 de inactividad, había sido del padre y estaba esperando a que el hijo (se lo compró por 300 dólares) tomase el relevo y volviese a desbocar los caballos de ese cochazo por las interminables rectas americanas.
Tenía una avería en la caja de cambios y el estado general era nefasto. Chatarra para muchos.
Nos pegamos 2 días enteros sacando m***** de él, limpíando un poco por encima, revisando mecánica (de carburación, así que yo ni papa, menos mal que el chaval era algo entendido y más o menos supo hacer algo).
Pues bien, al 3 día de no parar de limpiar, toquetear, almorzar junto al coche, etc... le cambiamos todo lo que quedaba en el depósito de gasolina (que no se si era combustible o aguarrás), la batería, algo más tocó que no se que era pues yo estaba haciendo el tonto con un coche de Golf... y de repente: BRUMMMMM, pop pop pop pop pop....
arrancó! Con el aceite que llevase, los años de inactividad, el mal estado de bujías y tubos variados... ahí estaba! vivo! y como sonaba... no lo pudimos mover del sitio pues tenía las 4 ruedas destrozadas y de nuevo la caja de cambios.
Debimos dejarlo muy "gordo" pues salía muchísimo humo por el tubo de escape y borboteos variados.
Pero la sensación de montarte en esos butacones de piel beige en estado de semidescomposición, acariciar el enorme volante finito con el famoso caballo veloz en el centro, pisar el acelerador y que todo el coche empiece a dar bandazos de lado a lado como queriendo desetumecerse... arg! Valió la pena!
Cuando me fui, el chico estaba echando cuentas para vender su querido Ranger, comprar algo más baratito, y con lo que quedase ir poniendo a punto esa vieja gloria que dormía en su nave, esperando el momento para escapar.
No supe más.