Gracias, Rubén. Desde luego lo de los minis es un poco abrumador. Había muy pocos Saab (solo 2). A la gente les parecía pintorescos, incluso "graciosillos".
Tomamos la salida una soleada y fría mañana, con el número 28. Había mucha ilusión y nerviosmo, no en vano era la primera vez que asistíamos a un evento de estas características para algo mas que llegar sin perdernos.
El trazado constaba de 13 tramos cronometrados y sus correspondientes enlaces, con utilización de “tablas locas” en los primeros. Empezamos muy bien, con buen ritmo y muy ajustados a los tiempos.
En el tramo 3 detectamos una subida anormal de temperatura, lo que aconsejó parar el coche y echar un vistazo al motor. Al abrir el capó pude ver como el líquido refrigerante salía a presión entre el radiador y la bomba de agua. Podía significar una rotura de ambos elementos o del manguito que los unía.
Desmontamos parcialmente la parrilla frontal hasta que no pudimos hacer mas, pues los faros de largo alcance nos impedían sacar la parrilla y por tanto acceder a la parte inferior del vano del motor. Nos faltaban llaves planas y nos sobraban llaves de tubo.
Avisamos al servicio de asistencia de la competición (Clásicos de Mos) que después de casi dos horas de espera aparecieron con una furgoneta de asistencia y un remolque. Conseguimos desmontar completamente la parrilla y acceder al motor por delante: el manguito era el causante del problema, ya que estaba rajado.
Tras cortarlo y volver a montarlo, y después de rellenar con anticongelante el circuito, nos embarcamos de nuevo en la aventura. Decidimos no ir a comer e intentar enganchar el circuito tan pronto nos fuera posible.
Hicimos el tramo 4 y parcialmente el 5, en donde optamos por pasar directamente al 7 pues no estaba lejos y de todas maneras nos íbamos a perder los controles pues ya estabamos muy pasados de tiempos.
A lo largo de este tramo nos encontramos a Rubén y Cresslime, tirados en la cuneta tras haber gripado el motor de su “mariquita roja”. Tras comprobar que nada podíamos hacer por ellos opté por pedirles las tablas de tiempos de la segunda sección del rally (que no teníamos, ya que no pudimos pasar por el control en el que las entregaron) y seguimos rumbo al encuentro con los demás.
Conseguimos dar alcance al resto de los competidores en el tramo 9, y de ahí al final luchamos para conseguir hacerlo lo mejor posible.
Y acabamos. Llegamos a la explanada del Club Náutico y sellamos la hoja de control.
¿Y el 96?
Puedo decir que el comportamiento del motor es muy bueno, y que la estabilidad general inspira mucha confianza. De lo que no puedo hablar bien es de la capacidad de giro, que es muy reducida. Al tener las ruedas "encajonadas" en los pasos está muy limitado el juego del giro. Es una pena. En muchos tramos tuve que usar la marcha atrás para poder girar correctamente, aunque el alguna opté por la salomónica situación de montar el coche en el arcén, aunque este fuese parte de la ladera de un monte.
He colgado
AQUÍ unas fotos (algunas de JoséRC) y trocito de video muy simpático.
Saludos a todos