ruben escribió:Una mosca cojonera me siguió hoy por la mañana
Yo iba a los mandos de la "mosca testicular"
Hoy ha sido un gran día. Empezó en el Hotel de los Placeres con la instalación de la matrícula provisional, o "placas verdes", gestionadas la semana pasada en Tráfico. Acto seguido iniciamos el Ingenioso Fidalgo y yo nuestra singladura hacia la estación de ITV mas próxima.
¿Por qué pasar ahora la ITV y no esperar a tener el dictamen de vehículo histórico?. La razón es que no podía asegurar el coche sin haberla pasado, y por tanto no podría rodar (legalmente) con el, así que habida cuenta que había que empezar a hacer las maletas e irse con la música a otra parte decidí hacerme con el papelito azul con la palabra "favorable".
Decidí, a riesgo de que me cayera el pelo

, conducir directamente el inseguro borrico hasta la estación de ITV tras las ruedas de mi caballero en su verde rocín (el mío, que había sido indultado meses atrás tras serle implantado el cerebro rojo de la bestia). Confiaba en no encontrar niguna pareja de picoletos en el camino.
La verdad es que las sensaciones han sido muy variadas. Al principio me hacía un lío con el cambio de marchas, que aparte de ser novedoso para mí resultaba un poco recio. Luego la posición de conducción, visión del parabrisas, retovisores exteriores pequeñitos y el interior a la altura de los hombros... se me hacía muy raro. Luego las subidas, que entre mi inexperiencia con el cambio y los desarrollos del mismo se me hacían interminables.
Antes de llegar a la ITV el acojone fué brutal: Una parejita de la GC a la vista

. Estaban a ambos lados de la carretera, con sendos camioneros y sin mirar a la carretera. Prueba superada
Empezamos la operación "paso del estrecho". Todo favorable a excepción de la falta de cinturones de seguridad (obligatorios para todos los coches matriculados a partir de 1990) y el deficiente funcionamiento del freno de mano. Así que tomamos la decisión de volver al hotel y pedir prestados un juego de cinturones al Montecarlo (gracias Cress), coger la caja de herramientas y volver junto a nuestro protagonista.
Una vez instalados los cinturones y ajustado el freno de mano volvimos a la carga, y.... voilá, lo conseguimos.
Volvimos por el mismo sistema a "casa", con el cinturón de seguridad puesto, y no encontramos obstáculo alguno. Y seguí tanteando el coche.
Ahora entiendo a Rubén cuando decía que entre el 96 y el 99 mediaba un abismo. El 96 es lo mas parecido a un tronkomovil que jamás haya conducido. Debo reconocer que para hacer un rally de Montecarlo dentro de uno de ellos (y con motor de 2T) había que tener los testículos de Uralita. Pero tiene un encanto indescriptible, es como si te trasladaras a otra época, con otro ritmo de vida, a otra velocidad.
Esta tarde ya me han confirmado que no necesito nada mas para poder tener el seguro, así que póximamente podré llevarme a casa el borriquito. Solo me queda pendiente conseguir un juego de cinturones, con dos puntos de anclaje, que son los únicos que le sirven, pero eso será otra historia.
Saludos, Neo
