
Un personaje arrogante nunca puede considerarse como un personaje ilustre. Ojo, a cierta edad la arrogancia podría tomarse como una virtud, pero sólo a cierta edad. Por desgracia para mí, he conocido a muy pocos personajes ilustres, pero de los que he conocido, hay un rasgo común en todos ellos: “La Sencillez”, y una gran capacidad para el trabajo y el sacrificio. Nunca te dan la mano con la palma hacia arriba, y sobre todo, escuchan más que hablan.
Alberto comenta que si te enfrentas a alguien sin querer... machacarlo!!!!... como que no tienes nada que hacer. ¿ Y porqué buscar ese enfrentamiento caballero? Induráin es el más grande, no hay color con Merckx, diga lo que diga el siempre estimado y valeroso Caballero de la F, (en mi opinión antes que Merckx estaría Hinault) y ¿Por qué? Porque dejaba ganar señores, y no se dedicaba a machacar al contrario. Eran los contrarios lo que se machacaban a si mismo intentando seguir su rueda, ¿acaso Induráin no era competitivo, no luchaba, no se mostraba agresivo en carrera?
Hubo una época en la que aún jugándose la vida los contrincantes, no se perdía el decoro y las buenas costumbres. Cuando se cargaron al barón Manfred von Richthofen los ingleses lo enterraron con todos los honores militares que le correspondían, o cuando se cargaron a nuestro Cosme Damián de Churruca y Elorza, que el mismo perro ingles que le arrancó la pierna y la vida de un cañonazo, terminado el combate lloraría su muerte y dirían que hombres de su valía, deberían de tener prohibido entrar en combate.
Fuera de toda actividad deportiva, eso de la competitividad, el tiburón, el crack, agresividad, son todos términos que considero pasados de moda (consúltese la teoría de MF sobre la penetración). Cuentos chinos, o Guineanos, utilizados por bocas agradecidas al servicio de los departamentos de recursos humanos que han sido utilizados para exprimir al personal al máximo. ¿O es que piensan ustedes que en este país las mejoras en los índices de productividad, o competitividad (término malsonante donde los haya) vienen por los adelantos tecnológicos? A otro perro con ese hueso señores, nosotros en I+D nos gastamos menos que el Kosovar en bocinas.
Si se ha ganado algo de “competitividad”, cosa que dudo, ha sido a base de echar más horas que dos bueyes arrendaos. Las tan anunciadas mejoras en la productividad, se han conseguido a base de jornadas interminables de trabajo, gente joven con un culto desmesurado al dinero, eso sí, gente agresiva, tiburones financieros, ganadores natos, competitivos, triunfadores, pero que necesitan trabajar más de 12 horas para llevarse un salario digno y que le permita pagar el desorbitado precio de su piso. Que no hay más chinches que la manta llena señores, que el que paga jornales y vende pisos si no son hermanos son primos.
En general tras este interesante debate, siempre vuelvo a lo mismo. El Capitán Pirata y su teoría del Caos. Yo no sé si los más veteranos han vivido algo igual, pero yo diría que estamos viviendo la mayor crisis de principios y valores de la historia moderna. Hoy lo que estila es la chabacanería y el mal gusto, los fanatismo, esquemas políticos-religiosos de la edad media y demás memeces ideológicas. Aún tengo la suerte de poder hablar con amigos y amigas de mis abuelos, y da gusto, aún mantienen sus principios, siguen fiel a sus valores, suelen ser gente más tolerante que sus hijos y nietos, y el que es progresista, es progresista de verdad, nada de progresía barata, y ni te se ocurra discutir con ellos de política porque defienden sus ideas hasta tal punto que puede uno ser corrido a gorrazos o llevarse un bastonazo por un comentario desafortunado o fuera de tono.
Estamos al borde del precipicio, y viendo como pajea la clase gobernante, un día de estos,

daremos un gran paso hacia adelante. Como diría el viejo: ¡Que hambre que nos cayera! Ante la competitividad, honestidad. Ante la arrogancia, decoro. Y ante la agresividad, rivalidad.
Vale.