Si no somos capaces de pensar en nosotros mismos, también vale la pena pensar en lo que podemos provocar en nuestro entorno más querido.Rubén escribió:La verdad es que yo no soy el más adecuado para hablar aquí...yo no he tenido la mala suerte de mi hermana...pero sí he visto los resultados, he dormido en el hospital con ella y con la anciana senil que pedía un cuchillo a gritos atada en la cama de al lado, y veo las consecuencias. He visto a mi padre y a mi madre envejecer 10 años en unas horas...y por primera vez en mi vida me di cuenta de que mi padre es mortal cuando la policía vino a casa a darnos la noticia de que mi hermana había tenido un accidente en Portugal y que no nos podían decir nada más...que el teléfono del hospital de Viana do Castelo...nunca había visto a mi padre bloqueado y sin saber qué hacer.
Estas palabras de Rubén y la reflexión de Ruth deberían estar presentes en nuestra cabeza cuando conducimos, al igual que nuestros padres llevaban ese marco con la foto de su prole y su mujer con las palabras "No corras, papá"





