Antes de que me saltéis a la yugular, quiero aclarar que esa ofensiva frase la tuvieron que soportar mis delicados tímpanos.
La osó pronunciar un (ex)conocido mío, ante la espléndida figura de mi adorado 900 preGM azul (podéis ver las fotos del vehículo en cuestión en este mismo foro).
Como no abogo por la violencia gratuita, opté por la ironía inteligente: "La clase o se tiene o no se sabe apreciar. Ahora entiendo porque conduces un Skoda Fabia". Y lo dejé en pleno esfuerzo cerebral procesando con dificultad el sentido de mi respuesta...
Lo cierto es que esa frase me hizo reflexionar el porqué me gusta tanto mi Saabito clásico. Sin duda, la respuesta es su apabullante figura, su inimitable personalidad y su innegable clase automovilística. ¿Cuestión de estética, entonces?
Todo este rollo es para tratar con vosotros (como recién llegado) un tema que seguramente habréis tratado en numerosas ocasiones: la personalidad automovilística de Saab, ese gran enigma.
Sin duda, nosotros abogaremos porque la cumbre de la personalidad diferencial de SAAB se alcanzó con su 900 preGM (cupé/cabrio/5 p). Los que tienen 9000 diran que fue con su modelo, etc... Lo importante es que esa diferenciación es lo que la marca ahora intenta explotar (recordad su actual lema publicitario: "Cambiamos para seguir iguales, diferentes").
Ser diferentes es, pues, una de las cosas que más nos gustan de SAAB. Originalidad, clase, exclusividad, prestaciones...
Pues eso, vamos a intentar definir entre todos porque ese "coche tan feo" (con perdón) nos gusta tanto. Tarea nada fácil, me imagino, porque tiene muchas más razones emocionales que racionales.
PD: perdonad tanto rollo, pero es que cuando empiezo a cogerle el gusto a la tecla, no sé parar...



