
El principal punto en contra de la unidad es que ha estado prácticamente inactiva desde el año 2000, cuando había vencido su última ITV. En 2009 fue transferido por su primer propietario y dado de baja temporal, y desde entonces solo se le habían hecho ciertos mantenimientos y arrancarlo esporádicamente por la persona a quien se lo he adquirido, que lo mantenía guardado. Tiene 180.000 kilómetros. No he conseguido averiguar el motivo de este "abandono" tan temprano del coche; posiblemente el dueño original dejó de necesitarlo o empezó a utilizar otro vehículo.
A tenor de la cantidad de marcas y pequeñas deformaciones que tiene, sobre todo en los paragolpes y en los pasos de rueda traseros, quien lo conducía no era muy hábil, o el coche estaba expuesto a ello en un garaje comunitario o un espacio similar. También se pueden apreciar en el capó lo que parecen media docena de impactos de granizo, no muy llamativos, afortunadamente. No obstante, el estado general de la carrocería es bueno; no tiene óxido, y todos los paneles encajan a la perfección, lo que hace suponer que nunca sufrió golpes de consideración.


A nivel mecánico, la primera impresión ya fue positiva. Teóricamente, siempre se había mantenido en condiciones de funcionamiento. Con su kilometraje no cabía esperar excesivo desgaste, y además ya se le habrían sustituido el embrague y el turbo como parte de la preparación fallida que querían hacer de él. Los neumáticos se habían puesto nuevos en 2019. Arrancaba a la primera; el sonido del motor era impecable y la prueba de conducción me causó muy buenas sensaciones, que fue lo que me convenció para la compra.

En el interior, el estado es muy bueno, exceptuando el tapizado del techo, totalmente despegado. Esto, junto con algo de decoloración de la tapicería, me hace pensar que estuvo expuesto al sol con frecuencia en alguna época. Sin embargo, el salpicadero, tan propenso a rajarse en esas condiciones, se mantiene perfecto. Los mandos y los indicadores, todos funcionaban perfectamente y en general tienen apariencia de nuevos.
Me llama la atención que el coche no tiene algunos equipamientos básicos como elevalunas eléctricos, cierre centralizado o limpiaparabrisas trasero, pero en cambio sí cuenta con techo solar (funciona bien) y asientos calefactables (no). El aire acondicionado tampoco enfría, lo que es esperable. A decir verdad, siempre había imaginado que tendría un 900 full-equip, pero ahora me gusta la sencillez de este; acentúa lo relativo al diseño y a la conducción.

El vendedor llevó el vehículo a la ITV y la superó sin faltas; hecho lo cual gestionó el alta en Tráfico y tramitamos la compraventa. Acudí a recogerlo con el plan de llevarlo a casa circulando; 80 kilómetros por carreteras tranquilas, que el Saab completó sin incidencias, siendo el trayecto más largo que había hecho en los últimos 25 años. El único problema se dio ya llegando a casa, cuando en los giros a izquierda empezó a dar tirones como quedándose sin alimentación; resultó ser uno de los cables de encendido, que estaba flojo en el distribuidor.







