Llevaba tiempo soñando con darme el capricho de tener un 93 cabrio y este verano se hizo realidad. Encontré un coche con una bonita historia detrás. Ha pertenecido a una familia danesa que ahora vive en Mijas. Una familia de saaberos que se han traído otro 93 cabrio de la última gama para utilizarlo las temporadas que están en España. La señora se despidió del coche como si fuera uno más de la familia.
Este verano, de vuelta de vacaciones, me subí el coche desde Málaga a Madrid y fue la mejor toma de contacto. Ahora, con tranquilidad, le llevaré a Rogasanz para una revisión y valoración de alguna puesta a punto que hacer. Tiene 165k km. Si bien la capota está en muy buenas condiciones, al coche hay que revisar los hidráulicos. Es la única pega que tiene el coche, y que conocía de antemano.
Ya os iré preguntando por aquí vuestro parecer sobre las cosas que surjan.
Saludos a todos
R








