Primero tuve un 900 Coupé de 1989, un Pre-GM, un 2000 16V manual, granate con piel crema. Un glamurazo de coche, lo acabé vendiendo para piezas a otro forero con más de 200.000 km, y porque tuvimos en casa un despiste con él, si no igual aún estaba caminando...

Luego tuve un 9000 CD de 1992, un 2.3 Turbo automático, verde con tapicería de piel negra. Un tiro de coche, te sentías como un escolta de la guardia real sueca, jiji. A ese le hice sobrepasar el tercio de millón de kilómetros, y lo vendí como se ve en la foto.

He estado cuatro años "perdido", primero con un BMW TDS 525 de 1992 y luego con un Grand Cherokee 2.5 TDS de 1998. Y qué queréis que os diga... ¡Me encantan los Saab! Creo que ya lo había dicho, jeje.
El BMW era un buen carro: potente, estable, fiable... El Jeep es una pasada, un pedazo tractor. Pero del primero echaba de menos par y ciertas comodidades, y del segundo echaba de menos comodidad y velocidad en carretera. Para lo que los quería, que ha sido para remolcar caravanas, un 7 alto para los dos.
Ahora echaré de menos algo de tracción detrás, pero... a quién le importa. Os presento mi nuevo 9.5 SW 2.3t de 2004. He vuelto a casa, chicos. ¡Me he curado!


