A la vuelta con el 900 noté el cambio de coche, son dos coches totalmente diferentes.
Éste es el coche en cuestión:


Narraré el transcurso de los hechos que me han quitado toda gana de seguir con él:
- Al día siguiente de volver a Santander me falló la batería y tuve que poner una nueva.
- Le tuve que llevar a modificar el ralentí porque estaba muy bajo y se calaba y también le cambié el filtro de la gasolina.
-Los asientos delanteros no tienen la típica palanquita para reclinar los asientos y cada vez que llevas a una tercera persona el sube y baja es lentísimo, pues tienes que estar girando la ruedecilla.
-No sé qué he hecho que no cuenta el cuentakilómetros, ni el parcial ni el total.
-Hay luces del cuadro que no funcionan.
-Los elevalunas son más lentos que el caballo del malo.
-Cuando aceleras a veces da como unos tirones.
Y por si fuera poco, ahora dice que no arranca:
Estoy por llevarlo al desguace, no quiero meterme en líos de ahora cambia esto, mañana cambia lo otro... Que conste que no culpo a quien me lo cambió, de hecho tengo buena relación con él, yo le di un coche hecho una porquería (mecánicamente).
Si me tenéis que echar alguna bronca por mi rabieta infantil, echármela, pero necesitaba desahogarme...






