Bueno pues este es el siguiente paso a seguir para devolver a mi Santana a la vida. El proceso sería el mismo para cualquier vehículo, por ello me parece interesante su publicación aquí.
Recordemos que esto fue provocado por un mal reglaje de válvulas; hasta que la válvula no aguantó mas y partió, cayendo la cabeza en el interior del cilindro y provocando serios daños en el asiento de la misma. Tal que así:

Se trata de un asiento no postizo en culata de fundición.
Comenzamos desmontando las válvulas, para ello nos ayudamos del útil destinado a tal fin. Comprimimos los muelles y retiramos los semiconos y platillos de apoyo. Es importante colocar los muelles con sus respectivos complementos en el mismo orden en que los sacamos. Nos servirá un soporte de cartón y en él dibujaremos la culata.

Quitamos los retenes de válvula. Si están en medio buen estado su extracción será sencilla, sino fuere así por haberse endurecido, tal como es el caso, no quedará mas remedio que partirlos de un martillazo.


Comenzamos la limpieza. Ayudados de un cortafríos o un destornillador inservible, picamos la carbonilla de los colectores de culata. Es evidente cuál son los de escape y los de admisión. Los de admisión se encontraban casi limpios. Por el contrario alguno de escape estaba casi obstruído (Limpiar con agua y sosa). Esto es debido a que los retenes no cumplían su función debidamente y dejaban pasar el aceite a las cámaras de combustión donde sólo se quemaba una parte quedando la restante acumulada en forma de depósitos de carbonilla. En la imagen se puede apreciar incluso estos depósitos en la cabeza de válvula.



Continuamos limpieza. Con una brocha de cerdas duras, disolvente orgánico y producto desengrasante especial para automoción (no recuerdo la ref). Con papel de lija eliminaremos restos de óxido que a posteriori pudieran surgir. Hasta que adquiera un aspecto pulimentado.
Una vez acabada la limpieza comenzamos con el rectificado. Para ello utilizaremos una fresa o muela de abrasión.

Tendremos la precaución de lubricar la guía de válvula antes de comenzar. El vástago de la fresa y el diámetro de la guía de válvula, deberán ser de la misma medida con el fin de obtener la mayor estabilidad posible a la hora de fresar. Primero utilizaremos una fresa de 40mm de diámetro y 45º para el asiento de la cabeza de válvula. Posteriormente con una fresa del mismo diámetro y de 120º terminaremos la parte exterior del asiento.
Esta operación aunque pesada, es recomendable hacerla manualmente para obtener un nivel de acabado de mayor calidad. Para esta marca en el asiento, me ha llevado aproximadamente unas 6 horas de fresado manual. De paso aprovechamos y le damos una pasadita ligera a todas. Debo destacar que se trata de una culata puramente de fundición. En culatas de aleación cabría tomar ciertas precauciones a la hora de atacarlas con cualquier abrasivo ya que la menor dureza del material podrían resultar ser dañadas.

El resultado sería éste. Aúnque todavía se notan las marcas, no existe peligro ya que se encuentran fuera del asiento de la cabeza de válvula y no hay riesgo de picado.

Ahora a esmerilar. Para terminar de garantizar un cierre estanco y completamente hermético, habremos de esmerilar los asientos. Con pasta de esmeril aplicada el la cabeza de válvula y una ventosa giraremos la válvula siempre en la misma dirección. Dependiendo del kilometraje del motor, necesitará mas o menos tiempo de esmerilado. En mi caso me ha llevado unos 20 minutos esmerilar todas. Cuando estén debidamente esmeriladas, adquieren un color gris mate característico.
Para comprobar el correcto cierre, podemos hacer unas marcas transversales en la cabeza de la válvula con un lápiz y colocar la válvula en su sitio. La hacemos girar y la retiramos. Observamos si las marcas de lápiz han desaparecido. Si es así, el cierre es correcto.


Una vez acabado ésto y aprovechando la ocasión, comprobamos con una regla de planitud, la planitud de la culata en su parte inferior y en las caras donde van alojados los colectores. Montamos unas guías nuevas, muelles, válvulas y sus respectivos semiconos.


Queda montarla y a correr. Aunque por medio está el infernal purgado manual de la bomba inyectora que me obligará a disponer de un ayudante.
Otras comprobaciones y vereficaciones a realizar:
Medir el volumen de las cámaras de combustión.
Comprobar la estanqueidad de las cámaras de refrigeración.
Medir la holgura existente entre vástago y guía de válvula. (Reloj comparador)
Comprobar si los muelles han perdido elasticidad. (Útil comprobador de muelles)




