Todo empezó hace ahora más de dos años, recupero aquí la historía de mi Aero ya que el post original sufrió un accidente.
Muchas veces vemos anuncios de coche a través de internet, pero pocas imaginamos las historias que tienen detrás, en éste caso el anuncio era breve y tenía una foto:
Un 9000 Aero es un suculento manjar y el precio era bueno, la tentación muy grande.
Enlace 1
Pero no todo acaba como uno piensa:
Enlace 2
Una puerta se cierra, otra se abre:
Enlace 3
Una vez ultimados los detalles, todo está preaprado para el cambio, el acontecimiento clave es Retromóvil, aprovechando la feria y oportunidad de vernos quedamos para ir a buscar el coche. Preparamos el convoy, un Volvo 850 TDI SW y el correspondiente remolque se dirigen hacía Madrid.
Un fin de semana puede parecer muy largo pero realmente es muy poco tiempo, sobre todo se hay que andar subiendo un coche a un remolque a pulso, y luego moverse por la M-30 en obras (seguro que los de Madrid todavía no lo habéis olvidado) con un remolque cargado con un coche y dos motores en el maletero. Una experiencia inolvidable.
Cargando los dos motores:
El convoy preparado:
Después de cargar todo llevamos el remolque a la parcela de AG para evitar volver a pasar la M-30, pero el domingo había que volver a buscarlo.
Más o menos todo estaba saliendo según lo previsto, así el domingo al mediodía arrancamos con destino Asturias.
El Volvo se comporta extraordinariamente, las rampas del Guadarrama no son problema, paramos para tomar un café:
Esta foto es curiosa, el Audi TT de Paco ya no existe, se lo dejó a un mecánico del taller que a su vez se lo dejó a su hermano pequeño que no tenía carnet, una recta y un muro son testigos mudos del final del coche. El Volvo lo vendí la semana pasada, solo queda el Aero.
Tomamos la foto y arrancamos, empiezan los problemas. En la siguiente incorporación de la autopista una patrulla de la GC está parada en el arcen, Paco me avisa: nada más vernos pasar arrancan a toda prisa, nada bueno puede traer esto. Se colocan detrás de nosotros y permanecen ahí varios kilómetros, a 80 km/h eso se hace eterno. Por fin nos adelantan, pero oh! Se colocan delante de nosotros y encienden las luces de advertencia, empieza la diversión. Nos obligan a parar en un area de descanso sin iluminación, ya está anocheciendo.
Se acerca el agente y me “invita” a bajar del coche, le pregunto si es necesario ponerme el chaleco, no es necesario ya que estamos fuera de la vía pública. Empezamos, documentación de todos los vehículos, el tractor, el remolque y el remolcado, seguros, ITV, carnet de conducir. De momento vamos librando, todo está en orden y tengo todos los carnets, el agente parece contrariado. Dice: “pero no ves que no puedes llevar eso, solo el coche remolcado ya pesa más que el tractor”, le respondo: pero no tiene motor, ¿cómo...? Abre ahí. La cosa se complica. Me retira todas las documentaciones y el carnet, se meten en el coche patrulla a deliberar.
Una hora y cuarto (si, 75 minutos) después de pararnos se bajan del coche con el veredicto. Soy sancionado por no llevar la placa reglamentaria de cargas sobresalientes, más conocida como V-20, ya que el morro del vehiculo transportado rebasa el final del remolque, luces y captadióptricos. Además del consejo de que compremos una nada más que podamos no vaya ser que otra patrulla no vuelva a sancionar por lo mismo (o por otro concepto).
Reanudamos la marcha con una hora y media perdida, y 90 euros menos en el bolso a causa de la sanción y otros 60 euros que nos calzó el de la gasolinera y que ojalá los hay gastado en medicinas, porque la verdad que me dolió más lo de la chapa que la multa.
Afotunadamente libramos más patrullas hasta casa, solo vimos otra llegando a Mieres y coincidió cuando paramos en una gasolinera. Por lo demás el viaje sin contratiempos.
Una vez en casa procedemos a evaluar lo que tenemos:
Maletero lleno:
Motor vacío:
Motores:
Biela rota:
El sombrerete de la biela también lo pasó mal:
Como veís, me encuentro con un coche con dos motores y ninguno está servible, así que toca buscar y mientras ir reparando alguna cosilla que tiene como el elevalunas del conductor, suerte que tenía todas la piezas del Airflow donante y los elevalunas de los 9000 son todos iguales:
También faltaba el plástico del paserueda derecho, que me consiguió Rafa cuando estuve en la concentración de Sevilla, gracias.
Ahora viene el problema de buscar un motor, que esté bien, en el año 94 cambia el tipo de motor y no son compatibles, la mayor parte de los 2.3 turbo que están en los desguaces es por rotura mecánica, además es curioso que sea más difícil encontrar un motor posterior al 94 que de los primeros. Empiezo a barajar la posibilidad de comprar un coche entero funcionando, aunque esté mal de chapa.
Tampoco hay mucha prisa, hay que ir acabando otras tareas ya comenzadas, como el Airflow, lo compre en enero de 2007, empezamos bien el año, dos meses, dos coches.
Seguiremos con el relato...




