Se vé que el anterior dueño lo había utilizado muy poquito
De todas formas me quedé muy mosquetado con la calidad de Saab, ah que también me cargué el mechero del cenicero: un día se atrancó que no cerraba el cenicero, forcé el mechero que salía automáticamente y me lo cargué. Que coste que suelo ser muy cuidadoso, y no quiero polemizar, pero con mis dos Opel nunca me pasó algo parecido.
Saludos.
Paco

