Después de varios quebraderos de cabeza los problemas del 900 se reducen al turbo y a las juntas homocinéticas, que no es poco. Por lo menos parece que no hay ningún problema de bielas ni de la junta y tarde o temprano me imagino que todos los propietarios de saabs con ciertos kilometros pasan por el problema del turbo. El coche sigue muerto de risa en un taller y ponerlo en marcha, como siempre, es un tema de pasta: 1000€ por el turbo
¿Como lo veís?
Saludos.




