Primera parte:
Hace pocos meses, mi madre y yo (es decir, a quienes nos gustan los coches en mi familia) nos planteamos la compra de un coche nuevo. Algunos socios del Club estaban enterados, puesto que les consulté antes de opinar sobre el tema. El coche sería para mi madre y para jubilar nuestro por momentos maltrecho Toyota Corolla 2.0D Luna del 99, un coche al que en su momento equipamos con todo lo que podía llevar.
El caso es que el presupuesto era alto. No comentaré cuál, porque no interesa, pero mirábamos varios coches nuevos (en orden de preferencias de mi madre) sin dejar el Toyota como parte de pago, pues lo venderíamos a particular:
1. Saab 9.5 2.0t FE o el 2.3t también FE o casi. Ambos Sedan.
2. Saab 9.3 SS 1.8T FE.
3. Subaru Legacy 2.0 R FE. Sedan
4. Volvo S60 2.4 Summum FE.
Dos opciones eran ineludibles para mi madre: Cuero y Techo eléctrico.
Para mi, sólo una: Gasolina.
Puntualizo que el orden de las preferencias era el de mi madre porque las mías, siendo similares, varían (no en marcas) en parte por los cambios interiores en los 9.5 y SS de la gama 2006.
Descartábamos BMW (Series 3 y 5), Mercedes (Clases C y E), Audi (A4 y A6) porque por estética y en el caso de los primeros, propulsión, no nos convencen. Por precio, no ofrecen mucho más que los otros, cuando no menos.
Saab es una vieja conocida nuestra y con sus defectos, es la que más nos convence a excepción de Subaru (mi elección, lo siento). El caso es que así las cosas, fue de concesionarios fundamentalmente mi madre, quien está más desconectada (aunque poco) de las novedades que yo.
A pesar de mis reticencias a comprar un coche nuevo (más un 9.5 que está en extinción), ésa era la primera elección de mi madre y el de Saab sería el primer concesionario que miraría. Dicho ésto, a mediados de la tercera semana de Septiembre, mi madre se acerca a TUVISA -un reciente concesionario de Saab en la Calle Concha Espina, 20 de Madrid- para ver el "nuevo" 9.5. En principio, el coche le gusta a pesar del interior, que califica de algo pobre para el precio... no obstante el coche le gusta y pregunta por el precio a lo cual, el comercial de turno, le intenta vender el 9.5 que tienen en el concesionario de stock con el reclamo de un descuento de 8.000 euros sobre el precio del coche (entendemos que nuevo) siendo éste en la web oficial de Saab -incluso hoy día- con el acabado Linear de 34.400 euros (el acabado que le soponía yo al coche de stock). El motor, según el comercial, era el 2.0t de gasolina, algo que a mi me cuadraba dada la fiebre por los diesel que vivimos.
Hacemos cuentas y nos sale el coche en aquel momento por un precio menor que el de un SS 1.8t pelado sin contar el descuento que tenemos por ser viejos clientes de Saab y estar en su base de datos. Dada ésta circunstacia, el coche nos interesa y mucho. No obstante, no dejo de mirar otros puesto que me gustan los Saab pero existen más coches en la tierra y remito a mi madre al concesionario de Subaru en María de Molina, 41. A éste sí voy puesto que el Subaru me interesa y lo conozco mucho menos.
Solicitamos información sobre el Legacy 2.0 R con Cuero y Techo abrible, extras sin los cuales éste modelo en la propia web de Subaru en España, salía (y sale a día de hoy) por 25.840. Calculábamos entonces que con ellos, el coche se pondría (sin descuentos) en unos 30.000-31.000 euros, más o menos.
Al entrar, nos recibió un comercial muy atento que nos señaló las bondades de todo Subaru (el interior del coche, es excelente: doy fe) y nos advirtió que Subaru no hacía descuentos. Diez minutos después, el descuento que nos hacía Subaru era de 2.500 euros, afirmando -entusiásticamente- que con ése maravilloso descuento (no era malo) y con los extras (CU, TE), el coche se nos quedaba... TACHÁN: "en un superprecio de 32.000 euros"
Es decir: 6.160 euros más caro que de catálogo con el descuento de 2.500 euros ya incluido... por supuesto, nos sonó a coña marinera (por no decir otra cosa) y aunque volví poco después a solicitar un catálogo -que no me facilitaron porque el buen hombre dijo que le habían traído repetidos del Imprezza y no del Legacy- tampoco pudo el comercial bajárselos de internet puesto que no se aclaraba mucho con ésto de las tecnologías. Daba igual, ya tenía dos copias en casa.
El comercial nos toma os datos y queda en llamar a mi madre la semana siguiente porque mi madre tenía que irse con mi padre de viaje.
(sigo en el mensaje posterior)



