Supongo que el hombre aprendió a hablar, por la necesidad de comunicarse.
En un proceso de comunicación existen dos partes, por un lado el que transmite el mensaje y por el otro el que lo recibe, todo ello, a través de un canal de comunicación adecuado.
Cuando le hablamos a una cosa, a la cual, le hemos puesto un nombre, con el afan de "humanizarlo", el resultado es curioso, porque le hablamos a un objeto, dicho objeto no escuchará y, mucho menos, nos responderá.
Es algo que sabemos, pero que hacemos constantemente .... hummm, es curioso .....
El caso de los animales y mascotas, es bien diferente, no se trata de un objeto, si no de un ser, con su propio lenguaje y rasgos ....
Qué estaría más justificado ... ¿hablarle a una piedra, a un árbol o a un gato? .....
Es un tema apasionante ... que conste que yo tengo una gata ... Maggie es su nombre; le llamo por él, le hablo y nos intentamos comunicar ... yo con mi lenguaje y ella con el suyo.
Una última intriga ..... somos capaces de hablar sin abrir la boca, es decir, mediante nuestro pensamiento; podríamos tener una conversación con nosotros mismos, ordenar nuestras ideas, etc ..... Si no conocemos ningún lenguaje, por ejemplo, somos sordo-mudos de nacimiento .... ¿Cómo pensaríamos?
EL próximo día os cuento el "tema de la botella", que es tambien muy interesante.


