Sabido es que el traidor no hay quien lo haga recular, (ahí, ahí, con clase) y que al Habana 98 le pega bien. También antes, en bajas, lo veía con más bríos, pero mi preocupación nace en el momento que denoto como por la acción del oleaje y particularmente con el tiempo ventoso, el balanceo de la nave hace difícil su gobierno, y un día de estos me veo encallando encima de un olivo.
Como ya es mayorcito, y tiene más de 95.000 tiros pegados, ¿Creen ustedes que es momento de llevarlo a puerto y ver como andan quilla y cuadernas? ¿Hace un cambio de estructura, pasando a una longitudinal más deportiva?
Muchas gracias y un buen fin de semana a todos.


